Capitales, 25 may (SANA) Las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump elevaron este lunes el nivel de tensión política en torno a las negociaciones en curso con Irán, al afirmar que el acuerdo esperado “o será excelente para todos o no habrá acuerdo en absoluto”, y advertir sobre “un regreso al campo de batalla y una escalada de los disparos más fuerte que nunca”.
Estas declaraciones coinciden con una intensificación de los movimientos diplomáticos regionales e internacionales, marcada por la llegada de altos responsables iraníes a Doha y por una creciente implicación chino-paquistaní en apoyo a la vía negociadora y a la reapertura del estrecho de Ormuz.
Mientras Washington habla de “avances significativos” en las conversaciones, Teherán mantiene una postura cautelosa respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo rápido, subrayando que los asuntos nucleares aún no forman parte de negociaciones directas, en medio de desacuerdos sobre el uranio altamente enriquecido, el levantamiento de sanciones, los fondos iraníes congelados y la gestión de la navegación en el estrecho de Ormuz, convertido en el principal punto de fricción de las negociaciones.
Trump insistió en una serie de declaraciones y publicaciones en la plataforma “Truth Social” en que cualquier acuerdo con Irán “debe ser grande y significativo o no existirá”, y aseguró que no repetirá lo que calificó como “el desastre del acuerdo nuclear” firmado durante la administración del expresidente Barack Obama.
El mandatario estadounidense afirmó que las negociaciones avanzan positivamente, aunque señaló que pidió a sus representantes no precipitarse en la firma de ningún entendimiento.
Asimismo, confirmó que el bloqueo estadounidense contra los puertos y embarcaciones iraníes en el estrecho de Ormuz continuará plenamente vigente hasta que se alcance y adopte oficialmente un acuerdo final.
Las declaraciones de Trump reflejan un intento de moderar las expectativas generadas en los últimos días sobre la posibilidad de alcanzar un “memorando de entendimiento” que abra el camino a un acuerdo más amplio destinado a poner fin a la guerra que se prolonga desde hace casi tres meses y a reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.
Negociaciones complejas y asuntos pendientes
En paralelo al endurecimiento del discurso de Trump, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, adoptó un tono más optimista al declarar desde Nueva Delhi que Washington “se acerca a un acuerdo práctico” con Irán.
Rubio aseguró que la diplomacia tendrá “todas las oportunidades posibles” antes de recurrir a “otras alternativas”.
Medios estadounidenses, entre ellos “Fox News” y “The Washington Post”, citaron a funcionarios de la administración Trump que señalaron que cerca del 95% del marco general del acuerdo ya estaría concluido, aunque las formulaciones finales y algunos detalles técnicos continúan en discusión, especialmente los relacionados con el estrecho de Ormuz, las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido y el mecanismo de liberación de los fondos iraníes congelados.
Según esas filtraciones, el acuerdo en discusión contempla la reapertura del estrecho de Ormuz a cambio de un alivio del bloqueo naval estadounidense, además de acuerdos posteriores relacionados con el programa nuclear iraní y el levantamiento parcial de sanciones.
Por su parte, Teherán redujo las expectativas sobre un acuerdo inminente.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que aún no existe un acuerdo cercano, aunque reconoció ciertos avances y entendimientos en algunos expedientes.
Baghaei explicó además que Irán no pretende imponer peajes al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, sino ofrecer “servicios remunerados” relacionados con la navegación y la protección medioambiental marina.
Doha, centro de las nuevas gestiones diplomáticas
En una señal de la aceleración de los contactos diplomáticos, la agencia Reuters informó de la llegada a Doha del presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, para mantener conversaciones con el primer ministro y canciller qatarí, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo con Washington.
El movimiento diplomático confirma el papel de Qatar como principal canal de comunicación entre Estados Unidos e Irán, en paralelo con otras mediaciones regionales impulsadas por varias capitales de Oriente Medio.
Crece el papel chino-paquistaní
En este contexto, China y Pakistán emergieron como actores de apoyo al proceso negociador, después de que fuentes mediáticas revelaran la insistencia de Islamabad en que Pekín actúe como “garante” de cualquier acuerdo eventual entre Washington y Teherán.
Esto coincide con la visita del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, a China y su reunión con el presidente Xi Jinping, mientras Pekín continúa defendiendo la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo para evitar una nueva escalada regional.
Preocupación israelí por el rumbo de las negociaciones
Reuters citó a funcionarios israelíes que afirmaron que el primer ministro de la ocupación israelí, Benjamin Netanyahu, reconoció ante personas cercanas que su capacidad para influir en las decisiones de Trump respecto a Irán se ha vuelto “muy limitada”.
Según esas fuentes, Israel observa con creciente preocupación el marco negociador en curso entre Washington y Teherán, especialmente debido a la exclusión casi total de Tel Aviv de las conversaciones indirectas.
Las fuentes añadieron que Netanyahu insiste en mantener abierta la posibilidad de continuar las operaciones militares contra lo que Israel considera “amenazas en todos los frentes”, incluido el sur del Líbano, situación que podría complicar cualquier acuerdo duradero para poner fin a la guerra.
En medio de este complejo escenario, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán parecen entrar en una etapa decisiva, marcada por la intersección de factores militares, nucleares y económicos, mientras el estrecho de Ormuz sigue siendo el punto más sensible de cualquier entendimiento potencial entre ambas partes.
rr/ahs