Moscú-Kiev, 15 may (SANA) La guerra entre Rusia y Ucrania ha entrado en una nueva fase de escalada, después de que Kiev, la capital ucraniana, fuera escenario de uno de los ataques rusos más intensos desde el inicio del conflicto hace más de cuatro años.
Todo ello ocurre en un contexto en el que Moscú y Kiev continúan intercambiando ataques aéreos con drones y misiles, mientras los esfuerzos internacionales para poner fin a la guerra avanzan con dificultad.
El intenso bombardeo ruso contra Kiev durante la noche del jueves dejó al menos 24 muertos, entre ellos tres niños, y 47 heridos, según las autoridades ucranianas.
Los equipos de rescate continuaron el viernes las labores de búsqueda entre los escombros de un edificio residencial que se derrumbó por completo en el distrito de Darnytskyi, al sureste de la capital.
Se trata de uno de los ataques más intensos de los últimos meses
La AFP citó el viernes al servicio de ambulancias ucraniano, que afirmó que sus equipos trabajaban sin descanso en la búsqueda de supervivientes bajo los escombros. Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, decretó el viernes día de luto oficial en la capital.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró que un misil ruso “destruyó por completo un edificio residencial desde el primer hasta el noveno piso”, y afirmó que la magnitud del ataque refleja la continuidad de la escalada por parte de Moscú.
Añadió que Rusia lanzó más de 1.560 drones en menos de 24 horas, subrayando que esto “no indica que la guerra esté cerca de su fin”.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó 675 drones y 56 misiles durante el ataque, de los cuales 652 drones y 41 misiles fueron derribados.
Moscú: derribados 355 drones ucranianos
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso anunció que sus sistemas de defensa aérea derribaron 355 drones ucranianos durante la noche en unas 15 regiones del país, además de la península de Crimea.
Asimismo, el Ministerio afirmó que los drones tenían como objetivo las regiones fronterizas de Belgorod, Bryansk y Kursk, así como la región de Moscú.
Las autoridades rusas añadieron que tres personas murieron y otras doce resultaron heridas tras ataques ucranianos contra la ciudad de Riazán, al sureste de Moscú.
Escalada tras breve tregua
La actual escalada se produce pocos días después del fin de una tregua de tres días que coincidió con las celebraciones en Rusia por el aniversario de la victoria sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial.
Moscú y Kiev se acusaron mutuamente de violar el alto el fuego negociado por Estados Unidos, mientras los ataques diarios se reanudaron inmediatamente después del fin de la tregua.
Los analistas consideran que la guerra ha entrado en una fase más compleja, con perspectivas cada vez menores de una solución política, especialmente tras el desplazamiento de la atención internacional hacia los acontecimientos en Oriente Medio.
Críticas occidentales a Moscú
La nueva ola de bombardeos rusos ha generado reacciones en Occidente. El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que la escalada refleja “la debilidad de Moscú y su incapacidad para poner fin a la guerra”, mientras que el canciller alemán, Friedrich Merz, sostuvo que Rusia “recurre a la escalada en lugar de a la negociación”.
Un alto funcionario ucraniano señaló además que el momento del ataque coincidió con la cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping en Pekín, en un contexto en el que Zelensky había instado a ambos líderes a dialogar sobre el fin de la guerra.
Temores de escalada
En el sur de Ucrania, Zelensky denunció que un vehículo de la ONU fue atacado por drones rusos, sin víctimas, y consideró que este hecho refleja la creciente magnitud de los ataques.
Ante la continuidad del intercambio de ofensivas y el bloqueo de las negociaciones, crece el temor internacional de que la guerra entre en una fase aún más peligrosa, sin señales claras de una solución política en el corto plazo que ponga fin a uno de los conflictos más sangrientos de Europa en décadas.
sm