Capitales, 25 mar (SANA) El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán alcanzó hoy su jornada 26 con un repunte de los ataques militares y un aumento de la tensión regional, en un contexto de creciente impacto sobre la seguridad marítima y el suministro energético, mientras se intensifican las iniciativas diplomáticas para frenar la guerra.
Bombardeos y nuevos lanzamientos de misiles
El ejército israelí informó de ataques aéreos contra infraestructuras en Teherán y otras ciudades iraníes durante la madrugada del miércoles.
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, los bombardeos tuvieron como objetivo instalaciones de la industria de defensa en Isfahán, la Séptima Base Aérea Táctica en Shiraz y el cuartel general de la Armada de la Guardia Revolucionaria en Bushehr, con daños significativos en el marco de una estrategia para reducir las capacidades militares iraníes.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el lanzamiento de su octogésima oleada de misiles y drones contra Israel, con Tel Aviv y Kiryat Shmona entre los principales objetivos, algunos de los cuales fueron interceptados por las defensas israelíes.
Además, Teherán lanzó ataques con drones contra varios países árabes del Golfo.
Movimientos diplomáticos y refuerzo militar
En paralelo, se intensifican los esfuerzos diplomáticos. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, expresó la disposición de su país a acoger conversaciones entre Washington y Teherán, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, aplazara amenazas de atacar instalaciones energéticas iraníes y calificara de “constructivos” los contactos en curso.
Según Axios, fuentes de la Casa Blanca indicaron que Trump se muestra optimista sobre la posibilidad de negociaciones, aunque la celebración de un eventual encuentro en Pakistán aún no ha sido confirmada.
Sin embargo, en contraste con estos esfuerzos, dos fuentes citadas por Reuters señalaron que el Departamento de Defensa de Estados Unidos se prepara para desplegar miles de efectivos de la 82 División Aerotransportada en Oriente Medio.
Estos refuerzos se sumarían a los cerca de 50.000 militares estadounidenses ya presentes en la región, lo que aceleraría el despliegue militar en la zona.
En el plano internacional, China instó al cese inmediato de las operaciones militares y a garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, reiterando su disposición a cooperar para mitigar el impacto de la crisis en los mercados energéticos.
Por su parte, Irán afirmó que continuará regulando el tránsito marítimo en el estrecho, permitiendo el paso de países no involucrados en las hostilidades previa coordinación.
El desarrollo de los acontecimientos refleja un escenario complejo en el que la intensificación militar convive con intentos de mediación, sin que por el momento se vislumbre una desescalada inmediata del conflicto.
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