Capitales, 24 mar (SANA) La confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán ha entrado en una fase compleja que combina operaciones militares sostenidas con intentos de apertura diplomática, tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de aplazar durante cinco días ataques contra instalaciones energéticas iraníes.
La decisión, presentada como una oportunidad para facilitar contactos indirectos, no implica una pausa total de las hostilidades. Washington confirmó que continuará sus operaciones contra objetivos vinculados a los programas nucleares y de misiles de Teherán.
El escenario refleja una estrategia dual: mantener la presión militar en varios frentes mientras se exploran salidas políticas con plazos limitados, en medio de una creciente expansión del conflicto hacia Líbano, Irak y el Golfo.
Netanyahu: las operaciones continúan
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que las acciones militares contra Irán y el movimiento Hezbolá no se detendrán, independientemente de los avances diplomáticos.
Según declaraciones oficiales, el mandatario sostuvo que los resultados obtenidos en el terreno podrían servir de base para un eventual acuerdo, pero insistió en que la ofensiva seguirá en curso.
Conversaciones preliminares entre Wittkopf y Araqchi
En paralelo, medios estadounidenses informaron sobre contactos iniciales entre el enviado de Washington, Steve Wittkopf, y el canciller iraní, Abbas Araqchi, en una primera exploración de vías para la desescalada.
Fuentes citadas señalaron que Teherán rechaza un alto el fuego temporal y apuesta por un acuerdo duradero que incluya garantías de no agresión por parte de Estados Unidos e Israel, así como el levantamiento de sanciones económicas.
Continúan los ataques a pesar de las negociaciones
Sobre el terreno, la dinámica bélica se mantiene activa. Fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron nuevos ataques contra instalaciones militares y energéticas en ciudades iraníes como Isfahán y Khorramshahr.
Irán respondió con el lanzamiento de misiles contra objetivos en Israel, incluyendo Dimona, Beersheba, Tel Aviv y zonas de la Alta Galilea, con reportes de víctimas y daños materiales.
Escalada importante en el frente libanés
El Líbano continúa siendo uno de los principales escenarios de la confrontación. Bombardeos israelíes alcanzaron los suburbios del sur de Beirut y áreas de Bint Jbeil, Tiro, Marjeyoun, Zahrani y Bshamoun, con saldo de muertos y heridos.
Asimismo, se reportaron órdenes de evacuación en localidades del sur y operaciones terrestres limitadas, mientras Hezbolá intensificó el lanzamiento de cohetes hacia el norte de Israel.
Ataques aéreos contra posiciones de las FMP en Irak
En Irak, ataques aéreos impactaron posiciones de las Fuerzas de Movilización Popular en Anbar y zonas cercanas a Bagdad, dejando al menos diez muertos y decenas de heridos.
La situación evidenció la extensión del conflicto, con incidentes adicionales como la interceptación de drones en Erbil.
Misiles y drones interceptados en el Golfo
Países del Golfo reforzaron sus sistemas de defensa ante el aumento de amenazas aéreas. Arabia Saudita interceptó decenas de drones, mientras Kuwait reportó la neutralización de misiles y la interrupción temporal de su red eléctrica.
En Bahréin se activaron sirenas antiaéreas en dos ocasiones, y Emiratos Árabes Unidos informó de la interceptación de numerosos proyectiles desde el inicio de la crisis.
Advertencias europeas y preocupaciones energéticas
La Unión Europea valoró positivamente el aplazamiento de ataques contra infraestructuras energéticas iraníes, al tiempo que instó a evitar una mayor escalada.
En paralelo, los mercados reflejaron la incertidumbre: el petróleo superó los 100 dólares por barril, mientras los mercados bursátiles mostraron volatilidad y el dólar se mantuvo fuerte frente a otras divisas.
Se refuerza el despliegue militar de EE. UU. y el Reino Unido en la región
Estados Unidos y Reino Unido incrementaron su presencia militar en Oriente Medio. Washington desplegó miles de efectivos adicionales, mientras Londres envió unidades navales al Mediterráneo oriental y al mar Arábigo.
Estos movimientos coinciden con el reposicionamiento de fuerzas navales estadounidenses en la región.
Mediación regional y contactos indirectos
Diversos países, entre ellos Egipto, Türkiye, Pakistán y Omán, mantienen canales abiertos para facilitar contactos indirectos entre Washington y Teherán.
Las miradas se centran en Islamabad, donde podrían producirse encuentros que definan el rumbo inmediato del conflicto, en una coyuntura marcada por la incertidumbre entre una posible desescalada o una nueva intensificación de las hostilidades.
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