Capitales, 18 mar (SANA) El enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán alcanzó su decimonoveno día tras una de las noches más violentas desde el inicio de la crisis, marcada por una escalada sin precedentes en la intensidad y naturaleza de los ataques.
Teherán incrementó sus operaciones militares con el uso de misiles pesados y de racimo, en respuesta al asesinato del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani. La evolución del conflicto refleja un cambio cualitativo tanto en el tipo de armamento empleado como en la amplitud geográfica de las hostilidades.
Esta ofensiva coincidió con una ampliación de los frentes, especialmente en Líbano, donde Israel intensificó sus bombardeos y emitió múltiples órdenes de evacuación. Paralelamente, continúan los ataques en Irak y el Golfo, lo que apunta a una dinámica regional cada vez más compleja.
En el plano político, la escalada se produce en medio de una intensa actividad internacional, con una reunión prevista en Riad sobre seguridad regional y debates cada vez más polarizados en el Congreso estadounidense, en un contexto de presiones económicas globales derivadas del alza de los precios energéticos y las interrupciones logísticas.
Noche de misiles: Irán intensifica su respuesta
Irán lanzó en las últimas horas sucesivas oleadas de misiles contra territorio israelí, en lo que constituye una de sus ofensivas más contundentes hasta la fecha.
Entre los proyectiles empleados figuran misiles Khorramshahr-4 con ojivas de gran capacidad destructiva y municiones de racimo de alta velocidad. Según informes preliminares, los ataques causaron al menos dos muertos y cerca de 200 heridos, además de daños materiales significativos.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) aseguró haber atacado más de un centenar de objetivos militares y de seguridad en Israel, en lo que calificó como la 61.ª oleada de represalia, y advirtió que las operaciones continuarán con mayor intensidad.
Líbano: peligrosa escalada y expansión de las operaciones
En el frente libanés, Israel incrementó notablemente sus bombardeos, alcanzando zonas de Beirut con una intensidad no vista desde el inicio del conflicto.
Un edificio completo fue destruido en el barrio de Bashoura, mientras que ataques aéreos también impactaron áreas como Zuqaq al-Blat, Sidón y Tiro.
El ejército israelí emitió además órdenes de evacuación en varias localidades del sur, lo que sugiere la posibilidad de una ampliación de la incursión terrestre.
Por su parte, la milicia Hezbolá afirmó haber lanzado misiles y drones contra objetivos israelíes, incluida la base naval de Haifa y concentraciones militares en el norte del país.
Iraq: campo de batalla para intercambios de fuego
Iraq se ha consolidado como otro de los escenarios clave del conflicto. En las últimas horas se registraron ataques contra la embajada de Estados Unidos y objetivos militares en las inmediaciones del aeropuerto de Bagdad.
Estas acciones coincidieron con bombardeos contra posiciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), respaldadas por Irán.
Facciones armadas locales informaron de decenas de operaciones contra bases estadounidenses en un solo día, con víctimas en ambos bandos.
En paralelo, países del Golfo como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait anunciaron la interceptación de misiles y drones iraníes. Bahréin activó sus sistemas de alerta aérea, aunque no se reportaron daños significativos en la región.
Washington: presiones internas y creciente división
En Estados Unidos, el foco político se centra en el Congreso, donde comienzan audiencias sobre la gestión de la guerra en medio de crecientes tensiones internas.
La administración enfrenta críticas tanto por la conducción de las operaciones como por los ataques que han causado víctimas civiles en Irán.
La dimisión del director del Centro Nacional Antiterrorista, en protesta por la guerra, refleja el aumento de las divisiones dentro de las instituciones políticas y de seguridad del país.
Movimientos internacionales: Riad a la vanguardia
En el ámbito diplomático, Arabia Saudita acoge una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de países árabes e islámicos con el objetivo de coordinar posiciones y contener la escalada.
Sin embargo, Irán mantiene una postura firme al exigir que cualquier alto el fuego incluya el frente libanés, lo que complica los esfuerzos de desescalada en el corto plazo.
Bushehr: preocupación nuclear
Las tensiones han reavivado la preocupación en torno a la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó de que un proyectil impactó en las instalaciones, aunque no se registraron daños ni víctimas.
Bushehr es la única planta nuclear civil operativa del país, lo que la convierte en un punto especialmente sensible ante cualquier escalada, debido a los posibles riesgos ambientales y humanitarios que un ataque podría generar en toda la región del Golfo.
Economía global: la crisis energética se agrava
El conflicto ha tenido un impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del petróleo superó los 100 dólares por barril ante el temor de interrupciones en el suministro a través del estrecho de Ormuz.
Naciones Unidas advirtió de posibles consecuencias graves para la seguridad alimentaria mundial, impulsadas por el encarecimiento del transporte y la energía, así como por las disrupciones en las cadenas de suministro.
En Estados Unidos, la situación añade presión sobre la Reserva Federal en un contexto de creciente preocupación por la inflación y la complejidad de la política monetaria.
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