Capitales, 15 mar (SANA) Las repercusiones económicas de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán continúan ampliándose al entrar en su decimoquinto día, afectando a los mercados energéticos y al comercio mundial, en medio de advertencias sobre una posible perturbación prolongada que podría amenazar algunas de las principales rutas marítimas para el transporte de petróleo.
El Wall Street Journal informó que el aumento de los ataques iraníes, junto con la decisión de Estados Unidos de suspender la escolta militar de petroleros a través del estrecho de Ormuz, ha generado temores de un cierre prolongado de esta vía estratégica por la que transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
Por su parte, la agencia Bloomberg señaló que algunas operaciones de carga de petróleo en el puerto emiratí de Fujairah se detuvieron tras un ataque con drones que provocó un incendio el sábado, lo que sugiere que los efectos de la guerra se están extendiendo desde el estrecho de Ormuz hacia puertos que hasta ahora se consideraban más seguros.
Medidas para contener el alza de los precios
Estados Unidos ha comenzado a aplicar medidas de emergencia para frenar el aumento de los precios del petróleo, mediante una primera liberación de 86 millones de barriles de la reserva estratégica de petróleo, dentro de un plan más amplio para liberar 172 millones de barriles.
Aun así, los mercados siguen mostrando una gran cautela debido al continuo cierre del estrecho de Ormuz, la interrupción de actividades en algunos puertos y el incremento de los riesgos que amenazan a los petroleros y a la infraestructura energética.
El Wall Street Journal también advirtió de perturbaciones significativas en las cadenas de suministro globales, incluyendo la acumulación de cargamentos en puertos del océano Índico, el aumento de los costos de transporte desde Asia hacia Oriente Medio, la escasez de combustible en algunos centros de abastecimiento asiáticos y la presencia de más de cien buques varados en el Golfo.
Una etapa económica delicada
Los indicadores sugieren que las próximas semanas podrían traer presiones económicas crecientes sobre los mercados energéticos, el comercio internacional y los niveles de inflación.
El New York Times informó que los precios del combustible han aumentado un 23,5 % por galón desde el inicio de esta guerra el pasado 28 de febrero, mientras que la casi paralización de la navegación en el estrecho de Ormuz ha impedido el paso de cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo, lo que ha llevado los precios del crudo a niveles no vistos desde 2022.
En la semana previa al estallido del conflicto, el estrecho concentraba el 38 % del comercio marítimo mundial de crudo, pero su actual paralización representa un desafío importante para la economía global y para Estados Unidos, que enfrenta una creciente preocupación interna por el aumento de los precios del combustible y la inflación.
En un intento por acelerar el transporte de petróleo, el presidente estadounidense, Donald Trump, propuso escoltar los petroleros con buques de guerra a través del estrecho. Sin embargo, el ejército estadounidense indicó que la aplicación de esta medida resulta difícil en las circunstancias actuales.
Posible reapertura limitada del estrecho
Mientras continúan los combates y las amenazas iraníes contra los buques, un funcionario iraní insinuó la posibilidad de permitir el tránsito de cargamentos de petróleo bajo determinadas condiciones.
Según declaraciones recogidas por CNN, Teherán estudia permitir el paso de un número limitado de petroleros por el estrecho de Ormuz, siempre que las cargas se vendan en yuanes chinos.
Esto se produce después de que el ministro de Transporte de Türkiye, Abdulkadir Uraloğlu, anunciara el viernes que un buque turco recibió autorización iraní para cruzar el estrecho.
Asimismo, Reuters informó, citando a cuatro fuentes, que Irán permitió el paso de dos buques de gas natural licuado con bandera de India a través de esta vía marítima.
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