Nueva York, 19 feb (SANA) El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reiteró hoy su llamado a poner fin a la violencia en Sudán y avanzar hacia un alto el fuego, tras informes que reportan más de 50 civiles muertos en recientes ataques con drones en cuatro estados del país africano.
Según el Centro de Noticias de la ONU, Türk alertó que el creciente uso de drones en el conflicto está teniendo consecuencias devastadoras para la población civil. “Estas recientes muertes son un duro recordatorio de las devastadoras consecuencias para los civiles del creciente uso de drones en la guerra de Sudán”, afirmó.
El alto funcionario subrayó la necesidad de que todas las partes detengan de inmediato los ataques y adopten medidas urgentes para proteger a la población.
Asimismo, instó a los Estados, en particular a aquellos con influencia en la región, a hacer todo lo posible para frenar las transferencias de armas que alimentan el conflicto y socavan la protección de los civiles.
De acuerdo con reportes de Naciones Unidas, las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) han intensificado el empleo de drones y extendido sus operaciones más allá del campo de batalla, con ataques contra hospitales, escuelas y zonas residenciales, así como contra infraestructura civil.
En paralelo, la situación humanitaria continúa deteriorándose. Un convoy conjunto de agencias de la ONU logró llegar recientemente a las localidades de Dilling y Kadugli, en el estado de Kordofán del Sur, con suministros esenciales destinados a más de 130 mil personas.
Se trata de la primera entrega significativa de ayuda en esa zona en tres meses. El cargamento incluyó insumos médicos, alimentos, artículos sanitarios, material educativo y recursos para agua potable. Ambas localidades han permanecido prácticamente aisladas de la asistencia durante más de dos años.
El representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Sudán, Sheldon Yate, calificó la llegada del convoy como “un salvavidas vital para los niños que han estado aislados de la asistencia durante tanto tiempo”.
Las agencias de la ONU advirtieron recientemente que la persistencia de la violencia, la hambruna y los brotes de enfermedades están agravando la mortalidad infantil, en un contexto marcado por ataques reiterados contra el sector sanitario y severas limitaciones para el acceso humanitario.
Naciones Unidas reiteró que sin un cese inmediato de las hostilidades y garantías de acceso seguro para la ayuda, la crisis humanitaria en Sudán continuará profundizándose.
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