Jerusalén ocupada, 14 feb (SANA) Las autoridades de ocupación israelíes continúan imponiendo severos procedimientos de seguridad a los palestinos que retornan a la Franja de Gaza por el cruce de Rafah, bajo un control militar israelí vigente desde mayo de 2024, lo que agrava el sufrimiento de pacientes, estudiantes y familias que intentan regresar al enclave.
Medios palestinos confirmaron que el mecanismo comienza con verificaciones de nombres, seguido del tránsito por pasillos alambrados donde personal de la Unión Europea y de la Autoridad Palestina sella los pasaportes. Posteriormente, los repatriados son trasladados a puestos de control de la ocupación, donde son sometidos a largos interrogatorios con los ojos vendados y esposados, en procedimientos calificados como degradantes y contrarios a la dignidad humana.
Advertencias sobre derechos humanos: El cruce como herramienta de desplazamiento forzado
El Centro de Derechos Humanos de Gaza advirtió que las restricciones impuestas vulneran el derecho fundamental a la libertad de movimiento, en particular el derecho a viajar y recibir tratamiento médico. Subrayó que los pacientes y heridos gozan de protección especial conforme al derecho internacional, y alertó que vincular su salida a consideraciones de seguridad o cupos específicos convierte el cruce de Rafah, de una instalación humanitaria, en una herramienta de presión y desplazamiento forzado.
Por su parte, Naciones Unidas confirmó que los palestinos que buscan regresar a Gaza enfrentan prácticas arbitrarias, entre ellas esposas, vendas en los ojos, registros corporales, amenazas y confiscación de pertenencias. También denunció intentos de extorsión financiera para forzar su retorno a Egipto o presionarlos a colaborar con la ocupación, en clara violación del derecho internacional humanitario.
Milicias y carreteras inseguras agravan la tragedia
Organizaciones internacionales de derechos humanos señalaron que grupos vinculados a la ocupación han agravado la situación al amenazar las carreteras que conducen al cruce, detener viajeros y entregarlos a las fuerzas de ocupación, lo que crea un entorno inseguro que afecta especialmente a pacientes, estudiantes y personas con permisos humanitarios.
Cifras alarmantes revelan un movimiento limitado
Datos oficiales palestinos revelan que el movimiento en el cruce sigue siendo extremadamente limitado. La Oficina de Medios del Gobierno en Gaza informó que solo 397 de los 1.600 viajeros registrados lograron cruzar en ambas direcciones desde la reapertura parcial a comienzos de febrero, con una tasa de cumplimiento por parte de la ocupación que no supera el 25 %.
Las autoridades palestinas estiman que alrededor de 22.000 heridos y enfermos necesitan salir urgentemente de la Franja para recibir tratamiento, en medio del colapso casi total del sistema sanitario, mientras unos 80.000 palestinos permanecen inscritos para regresar a Gaza a la espera de una reapertura efectiva del paso.
El cruce de Rafah, único acceso terrestre de la Franja que no atraviesa directamente la ocupación israelí, permaneció cerrado tras la toma de control por las fuerzas de ocupación en mayo de 2024 y fue reabierto parcialmente el 1 de febrero de 2026 como parte de la segunda fase del acuerdo de alto el fuego, en medio de llamados internacionales para su apertura sin restricciones ante la catástrofe humanitaria que afecta a más de dos millones de palestinos en Gaza.
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