Jerusalén ocupada, 1 feb (SANA) Las autoridades de la ocupación israelí emitieron este domingo una orden militar que ordena el desplazamiento forzoso de los habitantes de una comunidad beduina en la localidad de Al-Mughayyir, al este de Ramala, en una nueva escalada de la política de expulsión aplicada contra los palestinos.
La Agencia Palestina de Noticias (WAFA), informó que fuerzas de la ocupación irrumpieron en el campamento Abu Naji Al-Kaabneh, situado en la zona de Al-Khalayel, al sur de Ramala, y entregaron a los residentes una notificación que les concede 48 horas para abandonar el área, tras declararla zona militar.
En un contexto relacionado, el campamento de Shalal Al-Auja, ubicado al norte de la ciudad de Jericó, fue sometido recientemente a un desplazamiento forzoso completo tras años de violaciones continuada, y el proceso culminó el sábado con la expulsión de las últimas tres familias que permanecían en la zona.
Con ello, se consumó el desplazamiento de unas 120 familias palestinas del campamento antes mencionado, en uno de los casos más recientes de expulsión colectiva registrados en el valle del Jordán.
Médicos Sin Fronteras había advertido en septiembre pasado que los palestinos en Cisjordania corren el riesgo de ser desplazados masivamente por las fuerzas del ocupante y los colonos israelíes, lo que aumenta el riesgo de limpieza étnica en los territorios ocupados.
La referida organización subrayó que las políticas israelíes basadas en la anexión de tierras constituyen una flagrante violación del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos, y tienen como objetivo expulsar a los palestinos de sus tierras e impedir su retorno a ellas.
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