Jerusalén Ocupada, 20 ene (SANA) El Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (Unrwa) denunció hoy que la demolición de su sede en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Oriental ocupada, por fuerzas israelíes constituye un ataque sin precedentes contra una agencia de la ONU y una grave violación del derecho internacional.
En un comunicado, la Unrwa precisó que tropas de ocupación israelíes irrumpieron en la madrugada en sus instalaciones y comenzaron a demoler varios edificios del complejo, en lo que calificó como una acción deliberada que vulnera los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas.
El organismo subrayó que Israel, al igual que todos los Estados miembros de la ONU, está obligado a respetar y proteger la inviolabilidad de las instalaciones de la organización internacional, conforme al derecho internacional vigente.
La Unrwa advirtió que esta demolición se inscribe en una serie de medidas adoptadas por las autoridades israelíes dirigidas a socavar la presencia y el mandato del organismo, así como a borrar la identidad y los derechos de los refugiados palestinos. Recordó que el pasado 12 de enero fuerzas israelíes allanaron un centro de salud de la UNRWA en Jerusalén Oriental y ordenaron su cierre.
Asimismo, denunció decisiones de las autoridades ocupantes para cortar el suministro de agua y electricidad a instalaciones del organismo, incluidos centros educativos y sanitarios, en las próximas semanas.
La agencia de la ONU también hizo referencia a ataques incendiarios anteriores contra sus instalaciones y a una campaña sistemática de desinformación, subrayando que estas acciones contradicen un fallo de la Corte Internacional de Justicia, que establece la obligación de Israel de facilitar las operaciones de la UNRWA y abstenerse de obstaculizarlas, además de reafirmar que Israel carece de jurisdicción sobre Jerusalén Oriental.
Finalmente, la Unrwa alertó que lo ocurrido sienta un precedente peligroso, al señalar que este tipo de acciones podría repetirse contra cualquier otra organización internacional o misión diplomática, tanto en el territorio palestino ocupado como en otras regiones del mundo. En ese contexto, advirtió que el derecho internacional enfrenta ataques crecientes y corre el riesgo de perder su relevancia si los Estados miembros de la ONU no adoptan una respuesta firme y colectiva.
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