Damasco, 23 ago (SANA) En Siria, la elaboración manual de alfombras sigue siendo una de las tradiciones más antiguas y valiosas del patrimonio cultural.
Ciudades como Damasco, Alepo y Hama han sido históricamente centros de este arte milenario, transmitido de generación en generación.
Cada alfombra, tejida con lana, algodón o seda, requiere meses de trabajo minucioso, donde cada nudo refleja parte de la identidad y la memoria colectiva del país.
Este oficio ha sido duramente golpeado por la guerra, las sanciones económicas y la competencia de productos industriales. Muchos talleres han cerrado y los artesanos enfrentan serias dificultades para mantener viva la tradición. Sin embargo, en los últimos años se han impulsado iniciativas locales e internacionales para revitalizar este patrimonio, brindando apoyo técnico y espacios de comercialización.