Londres, 12 oct (SANA) El contenido de determinados nutrientes esenciales en cultivos como el trigo, las manzanas y las zanahorias disminuyó entre 20 y 50 por ciento desde la década de 1960, según un informe científico británico que advierte sobre el impacto de las prácticas agrícolas intensivas y el deterioro de los suelos.
El estudio, elaborado por la empresa Deep Science Ventures, especializada en el desarrollo de proyectos científicos y tecnológicos, en colaboración con la Fundación Mark Leonard, señala que la pérdida de densidad nutricional de los cultivos podría aumentar el riesgo de deficiencias de micronutrientes, pese al incremento de la producción mundial de alimentos.
Titulado La cosecha vacía: reconstruir el valor nutricional de los cultivos en una era de abundancia calórica, el informe advierte que la disminución de la concentración de determinados minerales puede obligar a consumir mayores cantidades de algunos alimentos para obtener niveles equivalentes de nutrientes.
Entre los factores que contribuyen a esta tendencia, el documento identifica el deterioro de la salud del suelo, las prácticas agrícolas orientadas a maximizar los rendimientos y los efectos del cambio climático, que podrían agravar la pérdida de calidad nutricional de las cosechas.
Ante este panorama, los autores recomiendan mejorar las condiciones de los suelos y conceder al valor nutricional de los cultivos una importancia equiparable a la productividad agrícola.
Asimismo, destacan la necesidad de desarrollar variedades que combinen altos rendimientos con una mayor concentración de nutrientes y una mejor capacidad de adaptación a los efectos del cambio climático.
El informe subraya que preservar la salud de los suelos y promover prácticas agrícolas adecuadas resulta fundamental para mejorar la calidad nutricional de los alimentos y avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles.
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