Berlín, 22 ago (SANA) Un equipo de astrónomos descubrió una estrella que se desplaza a una velocidad récord alrededor de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo situado en el centro de la Vía Láctea, un hallazgo que podría aportar nuevos datos sobre las propiedades de este objeto cósmico.
La estrella, denominada S301, alcanza una velocidad aproximada de 25.000 kilómetros por segundo, equivalente a más del 8 % de la velocidad de la luz, lo que la convierte en la estrella más rápida conocida hasta ahora en nuestra galaxia, según informó el diario británico The Guardian.
Una órbita extrema alrededor de Sagitario A*
Investigadores del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE), en Alemania, dirigidos por el científico Stefan Gillessen, observaron S301 mediante un interferómetro instalado en el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral, en Chile.
El equipo logró reconstruir el movimiento de la estrella utilizando datos recopilados desde 2017 y prevé continuar su seguimiento durante el próximo acercamiento de S301 al agujero negro, previsto para 2031.
Los científicos determinaron que la estrella sigue una órbita altamente elíptica alrededor de Sagitario A*, con un período aproximado de 8,7 años.
Durante su trayectoria, S301 llega a aproximarse al agujero negro hasta una distancia equivalente a unas 12 veces la separación entre la Tierra y el Sol antes de alejarse nuevamente.
Una ventana para estudiar el espacio-tiempo
Los investigadores consideran que la cercanía de S301 al agujero negro y su elevada velocidad hacen que su trayectoria sea especialmente sensible a los efectos de la rotación de Sagitario A* sobre el espacio-tiempo.
El seguimiento de la órbita podría permitir medir con mayor precisión la velocidad de rotación del agujero negro y poner a prueba algunas predicciones de la teoría de la relatividad general.
Gillessen destacó que las futuras observaciones de la estrella permitirán comprender mejor el comportamiento de los objetos que se encuentran en uno de los entornos gravitacionales más extremos conocidos.
El descubrimiento ofrece una nueva oportunidad para estudiar la región central de la Vía Láctea y analizar cómo la enorme gravedad de un agujero negro supermasivo influye en el movimiento de las estrellas y en la estructura del espacio-tiempo a su alrededor.
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