Oslo, 16 ago (SANA) Las autoridades noruegas impusieron una multa de 50 mil coronas, unos cinco mil 295 dólares, a un turista que utilizó deliberadamente la bocina de una embarcación para despertar a un oso polar que dormía en una playa del archipiélago ártico de Svalbard.
El incidente ocurrió en agosto en el fiordo de Lomfjorden, cuando los pasajeros de un barco observaron al animal descansando en la costa y uno de ellos hizo sonar la bocina, provocando que el oso se levantara y se alejara.
Otros viajeros informaron del hecho a la oficina del gobernador de Svalbard, lo que dio lugar a una investigación que concluyó que la acción fue intencional y constituyó una perturbación innecesaria de la fauna silvestre.
La legislación ambiental vigente en el archipiélago prohíbe molestar, provocar o perseguir sin necesidad a los osos polares. El turista aceptó la sanción y pagó la multa.
Noruega reforzó desde el 1 de enero de 2025 las normas sobre la aproximación a estos animales y estableció una distancia mínima de 300 metros.
Entre el 1 de marzo y el 30 de junio, período considerado especialmente sensible, la distancia obligatoria aumenta a 500 metros.
Svalbard alberga alrededor de 300 osos polares y las autoridades mantienen estrictas medidas para reducir el impacto del turismo sobre esa especie y preservar su hábitat natural.
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