Londres, 6 jun (SANA) Un estudio científico reciente reveló que un fósil hallado en Gran Bretaña pertenece al escorpión más grande conocido que haya habitado la Tierra, una criatura que habría medido más de un metro de largo y que figura entre los mayores artrópodos de antiguas eras geológicas.
La investigación, realizada por especialistas de la Universidad de Manchester en colaboración con el Museo de Historia Natural de Londres y publicada hace dos días en la revista Palaeontology, indica que el fósil tiene unos 415 millones de años y corresponde a una especie extinta denominada Praerctorus gigas.
De acuerdo con el estudio, este animal poseía grandes pinzas y una estructura corporal que lo convertían en uno de los mayores artrópodos depredadores conocidos.
Los investigadores precisaron que el fósil no fue descubierto recientemente, sino que permanecía conservado en colecciones de museos desde el siglo XIX, hasta que fue reexaminado mediante técnicas modernas, entre ellas imágenes de alta resolución, análisis tomográfico y comparaciones anatómicas avanzadas.
Los nuevos hallazgos permitieron esclarecer un debate científico abierto desde la primera descripción del fósil, en 1871. En un inicio, los científicos creyeron que pertenecía a un grupo estrechamente relacionado con crustáceos similares a las cochinillas, antes de plantear posteriormente que podía tratarse de un escorpión gigante.
Sin embargo, la ausencia de partes cruciales del esqueleto fósil mantuvo durante mucho tiempo las dudas sobre su clasificación.
El reanálisis de la estructura anatómica reveló características que respaldan su identificación como escorpión, entre ellas grandes pinzas de doble estructura y un tórax relativamente largo, lo que refuerza su condición como uno de los escorpiones más antiguos y grandes conocidos en la historia de la vida en la Tierra.
El equipo investigador señaló que algunas características anatómicas, junto con el entorno fluvial en el que fueron encontrados los fósiles en formaciones de arenisca roja de Gran Bretaña y Gales, sugieren que esta criatura pudo haber tenido un estilo de vida acuático o semiacuático.
El estudio sostiene que Praerctorus gigas vivió durante el Devónico Inferior, una etapa marcada por los inicios de la vida terrestre antes del surgimiento de ecosistemas complejos.
Por ello, el hallazgo reviste una gran importancia científica para comprender la evolución de los artrópodos gigantes.
La existencia de un depredador de ese tamaño en un período tan temprano podría llevar a reconsiderar las hipótesis sobre las causas del crecimiento de los antiguos artrópodos, fenómeno que antes se atribuía exclusivamente a los elevados niveles de oxígeno.
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