Washington, 1 may (SANA) Un estudio científico reciente mostró que ciertos tipos de bacterias presentes en el intestino, y la forma en que interactúan con algunos azúcares, podrían contribuir a desencadenar inflamaciones nerviosas asociadas con enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la demencia frontotemporal.
Según informó el sitio “The Mirror” en un reporte publicado recientemente, investigadores de la Universidad Case Western Reserve en Estados Unidos descubrieron que las interacciones entre microbios intestinales y el azúcar glucógeno pueden provocar una activación excesiva del sistema inmunitario, lo que genera inflamaciones capaces de afectar al cerebro y causar daño a las células nerviosas.
El estudio, publicado en la revista científica Cell Reports, explicó que este tipo de azúcar producido por algunas bacterias intestinales puede desencadenar una respuesta inmunitaria anormal que conduce a un deterioro neurológico progresivo.
Experimentos realizados en modelos animales mostraron que este proceso está relacionado con un aumento de la inflamación y un debilitamiento de la barrera hematoencefálica.
Los resultados indicaron que inyectar en ratones ciertos tipos de bacterias productoras de glucógeno elevó los niveles de inflamación, mientras que el uso de enzimas capaces de descomponer este azúcar ayudó a reducir la inflamación y prolongar la vida de los animales, aunque sin mejorar de forma clara sus funciones motoras.
Estos hallazgos abren la puerta a una comprensión más profunda de la relación entre los microbios intestinales y las enfermedades neurodegenerativas, subrayando la necesidad de realizar estudios más amplios que incluyan modelos humanos para evaluar la posibilidad de desarrollar tratamientos futuros.
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