Hong Kong, 8 oct (SANA) La acumulación de grasa en la zona abdominal, más allá de la cantidad total de grasa corporal, podría acelerar el envejecimiento del cerebro y deteriorar funciones como la memoria y el pensamiento, según un estudio publicado en la revista Nature Mental Health.
La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Hong Kong y citada por el portal australiano New Atlas, analizó datos de más de 23 mil personas del Biobanco del Reino Unido. Los especialistas utilizaron tecnología de absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) e imágenes por resonancia magnética para evaluar la distribución de la grasa corporal y su relación con la estructura y función cerebral.
Los resultados mostraron que la grasa visceral profunda —que rodea órganos internos en la zona abdominal— está estrechamente vinculada con cambios en regiones del cerebro como la corteza prefrontal, responsables del aprendizaje, la emoción y la memoria. Este tipo de grasa demostró ser un indicador de riesgo más preciso que el índice de masa corporal (IMC).
A diferencia de la grasa subcutánea, la grasa visceral actúa como un órgano activo, liberando sustancias inflamatorias y ácidos grasos que pueden afectar negativamente al corazón, el hígado y el cerebro, y se asocia con enfermedades cardiovasculares, hipertensión, trastornos del sueño y riesgo de deterioro cognitivo temprano.
Ante estos hallazgos, los expertos recomiendan adoptar un estilo de vida saludable, con una alimentación equilibrada, actividad física regular, control del estrés y descanso adecuado, como medidas clave para reducir la grasa visceral y proteger la salud cerebral a largo plazo.