Damasco, 4 sep (SANA) La participación de mujeres empresarias industriales en la 63.ª Feria Internacional de Damasco busca impulsar la transformación de pequeños proyectos domésticos y artesanales en iniciativas industriales más organizadas y con mayor capacidad de crecimiento, fortaleciendo el empoderamiento económico de la mujer y ampliando las oportunidades de comercialización y exportación de sus productos.
Estas participaciones también ofrecen un modelo de cómo convertir una habilidad individual en una actividad económica con potencial de expansión, mediante la combinación de la calidad del producto, el desarrollo de métodos de comercialización, el conocimiento de las necesidades del mercado y la creación de relaciones directas con comerciantes y consumidores.
De la artesanía a un proyecto industrial
En los pabellones de la feria, mujeres vinculadas a la Cámara de Industria de Damasco y su zona rural presentan ejemplos de pequeños y micro-proyectos que, en muchos casos, comenzaron con el objetivo de contribuir al sustento familiar y que, de manera gradual, se han convertido en iniciativas con aspiraciones económicas más amplias. Para ello, aprovechan la feria como un espacio de exhibición, comercialización y contacto directo con comerciantes y visitantes.

La presidenta del Comité de Mujeres Empresarias Industriales de la Cámara de Industria de Damasco y su zona rural, Wafaa Abu Labda, explicó en declaraciones a SANA que la participación del comité se concretó mediante el apoyo a pequeños y microproyectos de mujeres productoras de trabajos manuales, conocidos como “Handmade”.
Precisó que la participación incluyó a un gran número de mujeres y una amplia variedad de productos preparados especialmente para la feria, dada la importancia del evento y la presencia de delegaciones y visitantes de distintos sectores y edades.
Abu Labda señaló que la participación en la Feria Internacional de Damasco se diferencia de intervenciones anteriores en exposiciones especializadas, que se concentraban en ámbitos concretos, como el textil. En cambio, la actual edición ofreció un espacio más amplio y diverso, en el que cada participante procuró aportar su sello personal.
Según Abu Labda, la importancia de esta participación no se limita a la exhibición de productos, sino que busca ayudar a las mujeres a relacionarse con mercados fuera de su entorno local y acceder a ellos, además de facilitar encuentros y conversaciones directas con comerciantes, algo que ha supuesto un impulso para ampliar la producción y desarrollar los proyectos.

También indicó que los productos expuestos abarcan prendas de vestir, bordados, trabajos en resina, nácar y macramé, velas y distintos tipos de pintura, además de otros artículos artesanales.
Un paso que va más allá de asegurar el sustento
Abu Labda explicó que una parte importante de estos proyectos surgió originalmente con el objetivo de mantener a las familias.
Sin embargo, agregó, la realidad de estas pequeñas iniciativas después de la liberación de Siria comenzó a adquirir una nueva dimensión en el trabajo de la mujer, pasando de una actividad destinada únicamente a garantizar ingresos para la vida cotidiana a la creación de un pequeño proyecto y la entrada en el ámbito del emprendimiento.

En este contexto surge la cuestión de pasar “del oficio a la industria”, un paso en el que algunas mujeres ya han empezado a pensar de manera concreta, según Abu Labda, quien subrayó que el comité trabaja con ellas paso a paso para ayudarlas a desarrollar sus proyectos.
Añadió que los planes de las productoras se centran cada vez más en cómo mejorar y ampliar sus iniciativas, e indicó que algunas mujeres dedicadas al bordado han comenzado a plantearse participar en la feria “Nas Tex”, después de conocer maquinaria avanzada y observar el nivel de desarrollo alcanzado por la industria textil.
La feria, un mercado abierto para la artesanía
La empresaria especializada en resina epoxi, Bushra Al-Laham, afirmó que su participación en la feria le permitió presentar una amplia gama de accesorios y elementos de decoración para el hogar elaborados a mano.
Al-Laham explicó que la feria ofreció un excelente entorno interactivo para superar los desafíos relacionados con la comercialización y dar a conocer este tipo de actividad industrial, y señaló que sus productos registraron una gran demanda y una amplia aceptación entre los visitantes.

Por su parte, la artesana especializada en macramé, Amal Adranli, considera que la feria constituye una plataforma importante para dar a conocer las artesanías de precisión, en particular los elementos decorativos y las joyas elaboradas con hilos finos y piedras naturales, técnica conocida como “micro macramé”.
Adranli señaló que este trabajo artesanal innovador despertó un notable interés y una amplia admiración entre el público, lo que ofrece a las mujeres que trabajan en este ámbito un estímulo adicional para continuar y seguir desarrollándose.
Este viernes concluyen las actividades de la 63.ª edición de la Feria Internacional de Damasco, que comenzaron el pasado 26 de agosto, con una amplia participación de empresas y entidades locales, árabes e internacionales, además de un programa de actividades, seminarios y talleres en los ámbitos económico, cultural y educativo.



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