Damasco, 8 feb (SANA) La niña siria Wateen Al-Masri, de apenas siete años de edad, se convirtió en una de las figuras más llamativas de la Feria Internacional del Libro de Damasco, al destacar por su temprana pasión por la lectura y su llamado a los niños a acercarse a los libros.
Procedente de la provincia sureña de Deraa, Wateen visitó el pabellón infantil de la feria con el objetivo de adquirir nuevos títulos, en especial libros educativos, religiosos y culturales, alejándose de los atractivos tecnológicos que predominan entre los menores de su generación.
En declaraciones a SANA, la pequeña lectora explicó que viajó especialmente a Damasco para comprar libros, a los que describió como “un mundo hermoso” que abre las puertas del conocimiento y la imaginación.
A su corta edad, Wateen ha leído ya alrededor de cien libros y participó en la décima edición del Desafío de la Lectura. Asimismo, memorizó versos del imán Al-Shafi‘i y del poeta árabe Al-Mutanabbi, lo que refleja su apego a la lengua árabe y al patrimonio cultural clásico.
La niña señaló que la actual edición de la feria es especial, al permitir, según sus palabras, leer y soñar con libertad, una experiencia que consideró fundamental para el desarrollo de los niños.
Desde el recinto ferial, Wateen envió un mensaje directo a los menores que pasan largas horas frente a las pantallas digitales, a quienes animó a dedicar más tiempo a la lectura.
La presencia de Wateen Al-Masri en la Feria Internacional del Libro de Damasco fue valorada por visitantes y organizadores como un ejemplo del papel del libro en la formación intelectual de las nuevas generaciones y como una señal de esperanza cultural para el futuro del país.
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