Damasco, 10 ene (SANA) En el centro de los profundos cambios sociales y económicos que atraviesa Siria, la mujer ocupa hoy un lugar central en el proceso de desarrollo y reconstrucción. Sin abandonar su papel tradicional en la familia, la mujer siria ha ampliado su presencia a todos los ámbitos de la vida pública, consolidándose como un factor clave de estabilidad y renovación nacional.
En hogares, centros comunitarios e instituciones sanitarias, las mujeres participan activamente en la atención social y médica, especialmente en el acompañamiento de madres y niños. Desde las grandes ciudades hasta las zonas rurales más apartadas, su labor contribuye a fortalecer los servicios básicos y a sostener la cohesión de las comunidades locales, incluso en las condiciones más difíciles.
Doble responsabilidad: familia y trabajo
La mujer siria ha asumido una doble responsabilidad que exige un enorme esfuerzo y dedicación. Como madres, educadoras y trabajadoras, desempeñan un papel fundamental en la preservación de la unidad familiar y en la formación de las nuevas generaciones. Esta capacidad para equilibrar las exigencias del hogar con las del trabajo ha convertido a la mujer en una fuente de estabilidad social y moral para la sociedad siria.
Presencia activa en la agricultura y la industria
En el campo, las mujeres participan de manera activa en el sector agrícola, desde la producción y el procesamiento de alimentos hasta su comercialización, aportando ingresos directos que fortalecen la economía familiar y local. Asimismo, su presencia se ha consolidado en talleres y fábricas, especialmente en los sectores textil, artesanal y agroindustrial, donde contribuyen al dinamismo económico y a la autosuficiencia de muchas familias.
Liderazgo y participación institucional
En los últimos años, la mujer siria ha avanzado también hacia puestos de responsabilidad en la administración pública, la educación, la justicia, los medios de comunicación y las organizaciones de la sociedad civil. Su acceso a cargos de decisión refleja una evolución en la conciencia institucional y un reconocimiento creciente de sus capacidades profesionales y humanas.
Base imprescindible para la Siria del futuro
La experiencia siria confirma que la reconstrucción nacional no puede lograrse sin la participación plena y efectiva de las mujeres junto a los hombres. La nueva Siria, basada en la complementariedad y la cooperación, avanza hacia una sociedad más justa, inclusiva y productiva.
Madres, trabajadoras, profesionales y dirigentes: las mujeres sirias encarnan hoy una fuerza indispensable para el presente y el futuro del país. Su contribución, múltiple y constante, no es una opción secundaria, sino una necesidad esencial para construir una Siria moderna, fuerte y próspera.
Por André Shatta/ fm-ahs