Damasco, 31 oct (SANA) Un nuevo renacimiento florece en el barrio Qaboun de Damasco, transmitiendo un mensaje de resiliencia y determinación colectiva. Tras años de destrucción y devastación, la esperanza vuelve a latir gracias al incansable trabajo de sus habitantes.
A través de diversas iniciativas comunitarias, los vecinos han emprendido la revitalización del barrio, encarnando un ejemplo de solidaridad y cooperación que reafirma que la bondad y la unión nunca se extinguen.
Logros de la comunidad local tras la liberación
El jefe del Comité Vecinal de Qaboun, el abogado Osama Abdul Wahid, destacó en declaraciones a SANA algunos de los avances alcanzados desde la liberación del barrio. Recordó que Qaboun quedó gravemente dañado, pero que hoy, gracias al esfuerzo de sus residentes, comienza a resurgir de las cenizas.
“Dependemos en gran medida del papel de la comunidad local para recuperar la normalidad”, afirmó Abdul Wahid.
Explicó que los vecinos organizaron numerosas actividades, entre ellas la iluminación de la calle principal con paneles solares, lo que ha permitido que la vía esté completamente iluminada durante la noche. Además, señaló que la comunidad ha trabajado en la perforación de cuatro pozos, con otros adicionales de reserva, para garantizar el suministro de agua en caso de escasez. Actualmente, estos pozos cubren cerca del 25 % de las necesidades de los residentes.
Iniciativas para garantizar el suministro de pan y otros servicios
Entre las principales iniciativas, Abdul Wahid mencionó el proyecto de rehabilitación de la panadería automatizada del barrio, que ocupa una superficie de 250 metros cuadrados. La instalación se encuentra en fase de preparación y requiere acabados y equipamiento, para lo cual se realizan gestiones locales que permitan financiar los costes.
Asimismo, jóvenes del barrio trabajan en la creación de un mercado de verduras, ya con el material necesario adquirido y a la espera de los permisos administrativos. Otra iniciativa destacada es la renovación de pupitres escolares, que contribuirá a mejorar las condiciones educativas y a encender la esperanza de los estudiantes.
Abdul Wahid subrayó que el comité vecinal actúa como un equipo cohesionado, promoviendo el trabajo conjunto y la participación constante de los habitantes en la reconstrucción del barrio.
Un modelo de donaciones comunitarias
Sobre el mecanismo de financiación, Abdul Wahid explicó que las donaciones se gestionan mediante grupos de WhatsApp que reúnen a un amplio número de residentes. Cuando alguien propone una iniciativa, los vecinos interesados contribuyen económicamente enviando sus aportes a un miembro autorizado y experimentado del comité, encargado de distribuir los fondos según los proyectos aprobados.
Por su parte, Walid Layla, residente del barrio, relató que los vecinos también impulsaron la rehabilitación de varias escuelas que antes no eran aptas para los estudiantes. Las obras incluyeron la renovación de pupitres, pizarras de madera, pintura, bebederos y baños.
Layla detalló que la financiación provino íntegramente de donaciones locales, con el apoyo administrativo del gobierno, y que gracias a ello se rehabilitaron cuatro escuelas completamente equipadas, proporcionando un entorno adecuado para el aprendizaje.
Antes y después de las iniciativas
El vecino Abdo Ramadán recordó que, antes de estas iniciativas, el barrio se encontraba totalmente devastado, sin servicios básicos de electricidad ni agua, con acumulación de basura y propagación de enfermedades.
“Hoy podemos decir que el barrio ha mejorado en un 80 %. Se han acondicionado los parques, se han plantado árboles y ahora son espacios de recreación para las familias”, afirmó Ramadán.
El regreso paulatino de los residentes desplazados confirma el éxito de este proceso de reconstrucción. Las iniciativas comunitarias de Qaboun representan un modelo inspirador de trabajo conjunto y esperanza, así como un ejemplo vivo de cooperación ciudadana que demuestra la fuerza del pueblo sirio frente a la adversidad.
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