Doha, 28 oct (SANA) El ministro sirio de Awqaf, Mohammad Abu al-Khair Shukri, destacó este martes la “honorable e inolvidable” postura del Estado de Catar hacia el pueblo sirio durante los años de la revolución y subrayó la importancia de fortalecer las relaciones entre ambos países en todos los ámbitos.
En declaraciones a la Agencia de Noticias de Qatar, durante una visita oficial a Doha al frente de una delegación siria, Shukri afirmó que “Catar desempeña un papel esencial en la etapa de reconstrucción de Siria y ocupa un lugar especial en el corazón de todos los sirios”.
El titular elogió la posición de los países árabes que apoyaron a la “nueva Siria” y contribuyeron al levantamiento de las sanciones unilaterales. Expresó su esperanza de que el país logre una recuperación rápida y retome su papel de liderazgo en el mundo árabe e islámico.
Shukri explicó que el éxito de la revolución permitió a los sirios construir un nuevo Estado inclusivo, basado en los principios de libertad, dignidad y justicia. Señaló, además, la necesidad de revisar algunos marcos legislativos que no respetan la religión como derecho y valor fundamental. Aseguró que el nuevo gobierno garantiza plena libertad religiosa para todos los ciudadanos.
El ministro recordó que el antiguo régimen destruyó más de mil 500 mezquitas y precisó que, desde su caída, el Ministerio de Awqaf restauró más de 600. Indicó que continúa la rehabilitación de los templos restantes dentro de un plan integral para revitalizar el sector religioso.
También mencionó los grandes desafíos que enfrenta el país tras años de guerra y sanciones. Dijo que el nuevo gobierno heredó instituciones debilitadas, pero trabaja con determinación para recuperar de forma gradual el prestigio histórico y cultural de Siria.
Shukri resaltó el regreso de numerosos ciudadanos al país después de la liberación del territorio nacional, así como la cohesión social y los talleres de reconstrucción que se desarrollan en varios sectores.
“El pueblo sirio es un pueblo de civilizaciones y pluralismo”, concluyó el ministro. “El valor de cada persona se mide por lo que aporta a su país y a su religión, bajo la protección de la ley y conforme a los principios del Islam, que se basan en la justicia, la libertad, la dignidad y la convivencia”.