Capitales, 11 sep (SANA) Fuentes del Gobierno yemení y de la región afirmaron que el rápido avance de la milicia hutí registrado esta semana en la costa del mar Rojo, incluida la toma de la ciudad portuaria de Moca, en el suroeste de Yemen, fue organizado y respaldado por la Guardia Revolucionaria iraní como parte de los esfuerzos de Teherán por abrir un nuevo frente en su conflicto con Estados Unidos.
Según informó este viernes la agencia Reuters, la captura de Moca permitió a los hutíes reforzar su control sobre el estrecho de Bab al-Mandeb, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial y el transporte de energía, lo que podría generar nuevas interrupciones en las cadenas de suministro, especialmente ante el cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
El reporte señaló que, seis meses después del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, los hutíes, aliados de Teherán, parecen concentrar sus esfuerzos en consolidar su dominio sobre Bab al-Mandeb, mientras las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente centran sus operaciones militares en el norte del país.
Apoyo iraní y escalada contra Arabia Saudita
Dos fuentes iraníes citadas por Reuters aseguraron que Teherán pidió la semana pasada a los hutíes intensificar sus ataques contra Arabia Saudita y se comprometió a proporcionarles mayores recursos financieros, armamento y oficiales de alto rango para apoyar esas operaciones.
Un diplomático de la región conocedor de las conversaciones afirmó, por su parte, que varios altos mandos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) viajaron ya a Yemen para supervisar los ataques hutíes contra Arabia Saudita y el Gobierno yemení, después de varias semanas de contactos sobre estrategia militar.
Sin embargo, un funcionario iraní sostuvo que, aunque Teherán mantuvo varias reuniones con sus aliados, entre ellos los hutíes, la decisión de tomar Mocha fue adoptada por el propio movimiento y no por Irán.
El funcionario reconoció, no obstante, que ese avance beneficia a Teherán al aumentar la presión en la región, contribuir al alza de los precios del petróleo y perjudicar a Estados Unidos y Arabia Saudita.
La Guardia Revolucionaria y la gestión del ataque contra la costa
Cinco fuentes militares del Gobierno yemení afirmaron asimismo que la Guardia Revolucionaria iraní dirigió la nueva ofensiva hutí en la región costera de Tihama, a orillas del mar Rojo, y que la operación comenzó con un intenso ataque con misiles.
A partir de comunicaciones interceptadas y de testimonios de combatientes hutíes capturados, esas fuentes indicaron que la participación iraní estaría encabezada por Abdul Reza Shahlai, comandante y figura relevante de la Guardia Revolucionaria.
Fuentes iraníes confirmaron a Reuters que Shahlai pertenece a la Fuerza Quds y que ha permanecido en Yemen durante los últimos años.
Añadieron que la Guardia Revolucionaria conserva la capacidad de trasladar armas y personal hacia y desde Yemen pese al bloqueo aéreo y marítimo impuesto sobre las zonas controladas por los hutíes, aunque no precisaron los mecanismos utilizados para efectuar esos movimientos.
Ahmed Naji, analista especializado en Yemen del International Crisis Group, calificó la toma de Moca por los hutíes como un “punto de inflexión” en la guerra.
Además, el incremento de las capacidades militares del grupo está relacionado principalmente con el nuevo armamento adquirido, ya sea directamente de Irán o mediante las distintas redes de contrabando de las que depende, en particular el empleo de drones durante la reciente ofensiva.
El avance hutí se produce en medio de una nueva escalada militar en Yemen, tras varios años de relativa calma desde el acuerdo de alto el fuego de 2022, y alimenta los temores de una ampliación del conflicto y de sus posibles consecuencias para la seguridad regional y las principales rutas marítimas internacionales.
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