Damasco, 21 ago (SANA) El Ejército israelí admitió, más de dos años y medio después, que sus fuerzas dispararon contra el vehículo en el que viajaba la niña palestina Hind Rajab, de cinco años, junto a seis familiares en la Franja de Gaza, y anunció la apertura de una investigación penal interna sobre el caso, según informó la cadena catarí Al Jazeera.
El caso de Hind, ocurrido el 29 de enero de 2024 en el barrio de Tel al-Hawa, al suroeste de la ciudad de Gaza, tuvo una amplia repercusión internacional después de que se difundiera la grabación de una llamada en la que la menor pedía auxilio a la Media Luna Roja Palestina mientras permanecía atrapada en el interior del vehículo.
Días después, Hind fue encontrada muerta junto a seis miembros de su familia. También murieron los dos paramédicos enviados por la Media Luna Roja para intentar rescatarla.
Una llamada de auxilio que recorrió el mundo
Según reconstruye Al Jazeera, la familia trataba de abandonar Tel al-Hawa cuando el automóvil en el que viajaba fue alcanzado por disparos israelíes.
La mayoría de sus ocupantes murió en el ataque, mientras Hind permaneció con vida durante algún tiempo dentro del coche y mantuvo contacto telefónico con la Media Luna Roja Palestina.
Los equipos de emergencia intentaron llegar hasta ella en medio de intensas operaciones militares y condiciones de seguridad extremadamente peligrosas.
Tras el acceso posterior a la zona, fueron localizados los cuerpos de Hind y de sus familiares, además de los dos trabajadores sanitarios enviados en una ambulancia para socorrerla.
Israel abre una investigación penal
Al Jazeera informó de que el Ejército israelí reconoció el miércoles que sus fuerzas habían abierto fuego contra el vehículo, después de haber negado inicialmente la presencia de tropas cerca del lugar donde murió la niña.
De acuerdo con la información citada por la cadena, el denominado Mecanismo de Investigación y Evaluación del Ejército israelí concluyó, tras varios meses de revisión, que soldados dispararon contra el automóvil cuando este se aproximaba.
La investigación también determinó que posteriormente se efectuó un disparo contra una ambulancia de la Media Luna Roja Palestina que había sido enviada para rescatar a Hind.
«Tras revisar los hallazgos y ante las presuntas fallas en la coordinación del traslado de una ambulancia de la Media Luna Roja Palestina, se decidió abrir una investigación penal sobre el incidente», señaló el Ejército israelí, según Al Jazeera.
El mismo mecanismo anunció además una investigación penal sobre la muerte de 15 trabajadores de emergencia y ayuda humanitaria en otro incidente ocurrido en marzo de 2025.
En otros casos, entre ellos la muerte de siete empleados de World Central Kitchen en abril de 2024, el Ejército israelí sostuvo que no encontró fundamentos para abrir procesos penales, de acuerdo con la misma fuente.
La familia exige una investigación internacional
La abuela de Hind, Hind Hamada Rajab, expresó dudas sobre la capacidad de las instituciones israelíes para investigar el caso de manera independiente y reclamó una pesquisa internacional.
En declaraciones recogidas por la agencia Anadolu y citadas en la información de Al Jazeera, afirmó que la familia busca no solo responsabilidades por la muerte de Hind y sus familiares, sino también investigaciones sobre la muerte de otros menores palestinos durante la guerra en Gaza.
La familia sostiene que el vehículo civil fue atacado deliberadamente.
Organizaciones cuestionan el mecanismo israelí
La Fundación Hind Rajab, con sede en Bruselas y dedicada a promover acciones judiciales relacionadas con presuntos crímenes cometidos en Gaza, también expresó desconfianza respecto a la investigación anunciada por el Ejército israelí.
La organización sostiene que las pesquisas internas abiertas en Israel sobre actuaciones de sus propias fuerzas presentan deficiencias estructurales y rara vez desembocan en procesos judiciales o condenas significativas.
Según la fundación, incluso cuando se han producido condenas de militares por delitos contra palestinos, las sanciones han sido en muchos casos reducidas o de carácter administrativo.
La entidad mencionó, entre otros ejemplos, el caso de la periodista palestino-estadounidense Shireen Abu Akleh.
«Una ilusión de rendición de cuentas»
La Fundación Hind Rajab cuestionó además que Israel pueda investigar de forma efectiva sus propias actuaciones sin mecanismos externos de supervisión y calificó las investigaciones internas como insuficientes para garantizar una rendición de cuentas independiente.
La organización preguntó por qué se abrieron investigaciones penales en determinados casos concretos mientras, según sus datos, más de un millar de incidentes relacionados con presuntas irregularidades de las fuerzas israelíes en Gaza fueron remitidos al mecanismo interno de evaluación.
Según Al Jazeera, Israel afirma haber abierto 74 investigaciones penales relacionadas con la guerra, aunque no existe hasta ahora un informe público exhaustivo sobre el estado y los resultados de todos esos procedimientos.
Organizaciones israelíes y palestinas de derechos humanos sostienen desde hace años que las investigaciones sobre muertes de palestinos a manos de soldados israelíes rara vez terminan con condenas.
El caso de Hind Rajab se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles del coste humano de la guerra en Gaza, tanto por la edad de la víctima como por la grabación de su llamada de auxilio y por la muerte de los paramédicos que intentaron llegar hasta ella.
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