Daraa, 3 nov (SANA) Las almazaras de la provincia de Daraa, en el sur de Siria activista siria, trabajan a pleno rendimiento con la llegada de la campaña de recogida de la aceituna. La actividad se desarrolla, no obstante, en un contexto marcado por el aumento de los costes de producción y de extracción del aceite, además de las dificultades para encontrar mercados donde vender tanto el fruto como el producto elaborado.
Del olivar a la almazara
Mohamed al-Hariri, propietario de una de las almazaras de la provincia, explicó a SANA el lunes que el proceso comienza con la recepción de las aceitunas, su selección y el registro de los datos de los agricultores. A continuación, los frutos pasan a una línea automatizada en la que se separan las hojas y otras impurezas, antes de lavarlos con agua para eliminar los restos de tierra.

Después, las aceitunas se trituran hasta obtener una pasta homogénea, que pasa a las batidoras, donde se somete a un proceso de malaxación durante un periodo de entre una hora y una hora y media por lote. Esta fase se realiza a una temperatura controlada para facilitar la unión de las gotas de aceite.
La pasta llega entonces a una centrifugadora horizontal, conocida como decanter, que separa los líquidos de los residuos sólidos. Posteriormente, una centrifugadora vertical separa el aceite del agua restante. Una vez completado el proceso, el producto queda listo para su envasado.
Tecnología para preservar la calidad
Al-Hariri señaló que la almazara utiliza un sistema cerrado de centrifugación que permite mantener la higiene durante las distintas fases de producción, agilizar el trabajo y mejorar la extracción del aceite sin comprometer su calidad ni sus características.
También explicó que el rendimiento de la aceituna es menor al comienzo de la campaña, cuando los frutos todavía no han alcanzado su madurez completa. No obstante, destacó la elevada calidad del aceite obtenido de las aceitunas verdes y recomendó a los agricultores transportar la cosecha en cajas de plástico, en lugar de utilizar sacos, para evitar que los frutos se deterioren.
Por su parte, Yassin al-Hariri, agricultor de la localidad de Mleiha al-Atash, reclamó que se faciliten los medios necesarios para trabajar y se abran nuevos mercados para comercializar las aceitunas y su aceite. A su juicio, los precios actuales no compensan los costes de producción, lo que dificulta la recogida de la cosecha pese a la abundancia de frutos registrada esta temporada.
El aumento de los costes lastra la campaña
El agricultor también advirtió del encarecimiento de la recolección, los envases, la extracción del aceite y el transporte. A estos problemas se suman los daños sufridos por numerosos olivares durante los últimos años debido al abandono de los árboles, la falta de cuidados y las prácticas de tala y arranque indiscriminado durante el mandato del régimen depuesto.
Según recordó, antes de la Revolución Siria, Daraa figuraba entre las principales provincias productoras de aceituna del país y contaba con más de seis millones de olivos.
Otro agricultor, Alaa al-Hariri, señaló que los productores afrontan importantes dificultades durante la campaña debido a la escasez de recursos y medios, así como al elevado precio de los pesticidas y tratamientos necesarios para combatir las enfermedades y plagas que afectan a los árboles.
Actualmente, la provincia cuenta con 37 almazaras en funcionamiento, mientras que otras 11 permanecen cerradas debido a las prácticas del régimen depuesto. La producción de aceituna de Daraa podría alcanzar este año unas 35.000 toneladas.
El pasado 12 de octubre, el Comité Ejecutivo del Consejo Provincial de Daraa, presidido por el gobernador Anwar Taha al-Zoubi, anunció que la campaña de molturación comenzaría el día 15 de ese mes. También fijó las tarifas por la extracción de aceite por kilogramo de aceituna, en función del sistema de transporte de la cosecha desde el campo hasta la almazara.



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