Madrid, 1 nov (SANA) Los periodistas españoles David Melleron y Luay al-Basha afirmaron que las incursiones israelíes en el sur de Siria, iniciadas tras la liberación del país el 8 de diciembre de 2024, fueron seguidas de restricciones a la circulación de los habitantes y del cerco de varias localidades.
Estas medidas han repercutido en la vida cotidiana de la población y en su capacidad para acceder a las escuelas y a los servicios básicos, según las observaciones sobre el terreno y los testimonios que ambos recopilaron durante su cobertura de los acontecimientos en la zona.
En declaraciones a SANA, los periodistas Melleron y Al-Basha explicaron que viajaron a Siria para documentar los cambios políticos y sociales que siguieron a la caída del régimen depuesto.
Señalaron que observaron una expansión de la presencia militar israelí en la zona y que, durante su cobertura sobre el terreno, se enfrentaron a intentos de soldados israelíes de obligarlos a borrar las fotografías y los vídeos que habían grabado.
Melleron explicó que, con la ayuda de uno de los habitantes de la zona, consiguieron llegar a una aldea cuyos residentes tenían dificultades para salir de ella. Indicó que las restricciones a la circulación impedían a los niños acudir a la escuela y a los habitantes desplazarse a sus lugares de trabajo, además de obstaculizar el suministro de alimentos, agua y medios de transporte.
El periodista relató que ambos presenciaron disparos dirigidos contra edificios residenciales. Los habitantes de esos inmuebles les mostraron las marcas de los impactos de bala en las paredes y los techos.
Por su parte, Al-Basha explicó que se dirigieron a la zona de Khan Arnabeh para documentar los acontecimientos posteriores a la caída del régimen depuesto, ya que allí observaron un tanque israelí que apuntaba hacia la localidad, y posteriormente, se trasladaron a la localidad de Hamidiya, donde comprobaron que los residentes utilizaban caminos secundarios para acceder a los servicios y suministros básicos.
Al-Basha añadió que documentaron una escena en la que soldados israelíes trataban de manera humillante a varios ancianos de la zona, e indicó que los habitantes les contaron que no habían podido celebrar la liberación de Siria porque se encontraron bajo el cerco impuesto por las fuerzas israelíes.
Asimismo, señaló que los residentes hablaron de incursiones en sus viviendas, del desplazamiento forzoso de algunos de ellos y de agresiones físicas contra varias personas.
El presidente Ahmad al-Sharaa afirmó en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el pasado 23 de septiembre, que Israel había lanzado contra Siria cerca de 500 ataques aéreos y de artillería, llevado a cabo más de 1.200 incursiones y protagonizado cerca de 300 casos de detención y arresto de ciudadanos sirios.
Además, el mandatario sirio Advirtió de que estas acciones amenazan la estabilidad del país y contradicen la orientación de la comunidad internacional.
Asimismo, reiteró que la postura siria se basa en el compromiso con el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y en la exigencia de que las fuerzas de ocupación israelíes se retiren hasta las líneas del 8 de diciembre de 2024.
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados, Asaad Hassan al-Shaibani, señaló ayer, durante su intervención en una sesión dedicada a los fundamentos de la seguridad regional, en el marco de la 22.ª edición del Diálogo de Manama 2026, que el proceso de construcción del Estado se enfrenta a desafíos existenciales en el sur de Siria.
En este sentido, el Canciller afirmó que el territorio sirio ha sido objeto de más de mil ataques israelíes en menos de dos años, que han provocado decenas de muertos.
sm