Damasco, 06 oct (SANA) El 25 de marzo de 2019, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció lo que calificó como la “soberanía israelí” sobre el Golán sirio ocupado, basándose en consideraciones relacionadas con la presencia de Irán y de la milicia Hizbulá en el sur de Siria.
Siete años después, el estatus jurídico del Golán no ha cambiado y el territorio continúa siendo considerado sirio ocupado. Aunque la decisión estadounidense se mantiene vigente, la Siria a la que se refería aquel pronunciamiento ha cambiado radicalmente. En 2019, el país estaba sumido en la guerra, sus instituciones se encontraban debilitadas y sus relaciones internacionales estaban marcadas por un amplio aislamiento, mientras que la influencia iraní y la presencia de Hizbulá formaban parte del escenario de seguridad en el que se sustentaba el discurso estadounidense.
Hoy, tras la liberación del régimen de al-Asad, la nueva Siria trabaja para consolidar su soberanía y su integridad territorial y eliminar cualquier influencia externa, al tiempo que reconstruye sus instituciones y amplía su presencia internacional. Paralelamente, mantiene vías diplomáticas y de seguridad para evitar una escalada de la confrontación en el sur.
Desde Nueva York, durante el 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente, Ahmad al-Sharaa, afirmó que “el Golán seguirá siendo territorio sirio” y que las medidas israelíes de anexión son nulas en virtud de la resolución 497 del Consejo de Seguridad. Asimismo, reiteró el apego de Damasco con el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y reclamó la retirada de las fuerzas ocupantes de Israel hasta las líneas del 8 de diciembre de 2024.
Contexto diferente
La postura siria actual no se limita a reafirmar el estatus jurídico del Golán, sino que busca separar la defensa de este derecho de la gestión de la situación de seguridad en el sur. Para ello, apuesta por las negociaciones con el objetivo de alcanzar acuerdos que reduzcan la escalada y garanticen la retirada de las fuerzas israelíes hasta las líneas del 8 de diciembre de 2024, sobre la base de las referencias internacionales y del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
Durante una rueda de prensa conjunta con la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, el ministro sirio de Exteriores y Expatriados, Asaad al-Shaibani, reiteró que “el Golán es territorio sirio” y reafirmó el compromiso con la resolución 497 del Consejo de Seguridad. También valoró la posición de la Unión Europea contraria al reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos y su llamamiento a respetar el acuerdo de 1974.
El Canciller sirio pidió a la Unión Europea una posición firme que califique las acciones israelíes por su naturaleza y exija la retirada de sus fuerzas hasta las líneas del 8 de diciembre de 2024. Expresó además la esperanza de que Europa apoye la renovación del mandato de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF).
“Nuestra petición a nuestros socios es sencilla y directa: digan lo que dice el derecho internacional”, afirmó el ministro.
Siria elige la recuperación y no la confrontación
Mientras Siria apuesta por la vía diplomática, Israel continúa sus ataques contra el territorio sirio y obstaculiza las negociaciones.
En su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el mandatario sirio afirmó que Israel llevó a cabo alrededor de 500 agresiones aéreas y bombardeos de artillería, además de más de 1.200 incursiones y unos 300 casos de detención de sirios.
Al-Sharaa explicó también durante un diálogo organizado por el Atlantic Council en Nueva York el pasado 22 de septiembre que Siria recurrió al diálogo y a países amigos, entre ellos Estados Unidos, para alcanzar acuerdos de seguridad con Israel.
Según el presidente sirio, la primera fase de ese proceso se centró en negociar la retirada de las fuerzas israelíes de las zonas a las que avanzaron después del 8 de diciembre de 2024 y su regreso a las líneas de 1974. Indicó que se celebraron varias rondas de diálogo antes de que Israel se retirara de las negociaciones por circunstancias propias.
Asimismo, subrayó que el Golán es territorio sirio y no está sujeto a negociación, y que cualquier debate sobre una paz permanente tendrá lugar después de alcanzar un acuerdo de seguridad.
La negociación no cambia el estatus jurídico del Golán
El abogado Firas Haj Yahya, director del Centro Europa y Oriente para Estudios Estratégicos, declaró a SANA que Siria puede negociar acuerdos de seguridad destinados a evitar una escalada, como ocurrió con el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974, sin que ello afecte a su soberanía ni a su derecho a recuperar el Golán.
Haj Yahya explicó que cualquier acuerdo de seguridad debe mantener claramente delimitado su alcance y no puede utilizarse para otorgar legitimidad a la ocupación ni convertir las líneas de separación de fuerzas en fronteras soberanas.
El experto añadió que los acontecimientos políticos o militares pueden modificar las circunstancias sobre el terreno, pero no alteran el estatus jurídico del Golán ni conceden a Israel soberanía sobre el territorio. Recordó asimismo que el derecho internacional no permite adquirir territorios mediante el uso de la fuerza y que la resolución 497 declaró nulas las medidas adoptadas por Israel para imponer su jurisdicción sobre el Golán sirio ocupado.
Un marco jurídico que no ha cambiado
De igual manera, el analista internacional Ahmad Fares al-Tris señaló que el Golán nunca fue objeto de un tratado de paz definitivo entre Siria e Israel y que el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 estableció el cese de las hostilidades, la creación de una zona de separación y su supervisión por Naciones Unidas, sin modificar el estatus soberano del territorio.
El experto destacó que Siria continúa comprometida con ese acuerdo y reclama el regreso a las líneas existentes antes del 8 de diciembre de 2024. Asimismo, señaló que la ocupación no genera derechos de soberanía y que los intentos de imponer una situación de hecho no modifican el estatus jurídico del territorio.
Es de señalar que la Asamblea General de Naciones Unidas reafirma anualmente que el Golán es territorio sirio ocupado. La última votación sobre esta cuestión tuvo lugar en diciembre de 2025, cuando 123 países respaldaron la resolución, frente a los 97 en 2024.
El texto exige a Israel retirarse de todo el Golán sirio ocupado hasta la línea del 4 de junio de 1967 y reafirma el principio de que no se pueden adquirir territorios por la fuerza. También rechaza las medidas israelíes destinadas a modificar el carácter y el estatus jurídico del Golán, incluida la construcción de asentamientos y otras actividades.
La decisión soberana de Siria
Esta misma lógica aparece en el caso del aeropuerto militar de Abu al-Duhur, atacado por Israel mientras Damasco negociaba acuerdos de seguridad y defensa con Türkiye. Israel vinculó el ataque a sus preocupaciones por una posible presencia militar turca en el lugar.
La respuesta siria situó la cuestión en el marco de la decisión soberana del Estado. Al-Sharaa afirmó que cualquier presencia militar extranjera o acuerdo de defensa en territorio sirio es una cuestión que corresponde decidir al Estado sirio a través de sus instituciones constitucionales y no mediante una decisión impuesta desde el exterior.
De este modo, Damasco sitúa las cuestiones relacionadas con bases y acuerdos de defensa dentro del marco que, según sostiene, la nueva Siria busca consolidar: que las decisiones sobre asuntos soberanos correspondan a las instituciones sirias, al Consejo del Pueblo y a los mecanismos constitucionales.
Una descripción estadounidense que reavivó el debate
El pasado agosto, el Golán volvió al discurso estadounidense desde una perspectiva diferente, cuando el enviado especial de Estados Unidos para Siria e Irak, Thomas Barrack, afirmó que “el Golán es territorio sirio y que Israel lo ocupa en contra de las resoluciones de Naciones Unidas y del orden internacional”.
Barrack aclaró posteriormente que sus palabras constituían una descripción del contexto histórico y jurídico de la zona y no suponían un anuncio de cambio en la política estadounidense. Confirmó que la política establecida por Trump en 2019 “no ha cambiado”.
La importancia de estas declaraciones no radica en que hayan modificado la posición estadounidense, sino en que volvieron a poner de relieve la diferencia entre una descripción jurídica internacional consolidada y una decisión política de Estados Unidos adoptada en un contexto de seguridad y político diferente.
En este sentido, el experto internacional Ahmad al Tris afirmó que el reconocimiento unilateral estadounidense no modifica en absoluto el estatus jurídico del Golán, ya que, según explicó, contradice normas internacionales imperativas que ningún Estado puede vulnerar. Añadió que las preocupaciones de seguridad no generan por sí mismas un derecho a anexionar o apoderarse de territorios.
Cabe subrayar que el Consejo de Seguridad, en su resolución 497 de 1981, estableció que la decisión de Israel de imponer sus leyes, jurisdicción y administración sobre el Golán sirio ocupado es “nula y sin efecto jurídico internacional” y exigió su anulación.
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