Damasco, 20 ago (SANA) Un año después de su relanzamiento bajo el lema «SANA… Un punto de inflexión», la Agencia Árabe Siria de Noticias afronta una nueva etapa marcada por el regreso de periodistas que abandonaron la institución años atrás y por un proceso de reorganización que pretende redefinir su identidad profesional.
La transformación incluye la reincorporación de profesionales con experiencia adquirida dentro y fuera de Siria, la regularización de su situación administrativa y la adopción de nuevas normas de trabajo orientadas a fortalecer la precisión, el trabajo de campo y los contenidos digitales.
Entre quienes regresaron figura Yahya al-Hajj Naasan, actual redactor jefe y director de medios digitales, quien explica que abandonó la agencia al considerar incompatible su trabajo con la cobertura que entonces realizaban los medios oficiales sobre los acontecimientos en Siria.
«Nos encontrábamos en una encrucijada histórica: o permanecer en este sistema o defender la verdad», recuerda Al-Hajj Naasan, quien afirma que no podía continuar dentro de una estructura mediática cuya línea editorial rechazaba.
Ahmed Ibrahim, editor de la oficina de SANA en Idlib, tomó una decisión similar pese al impacto económico que implicaba para él y su familia.
Ibrahim sostiene que las prácticas de aquella etapa entraban en contradicción con sus principios profesionales y con la credibilidad que, a su juicio, debe regir el trabajo periodístico.
Años fuera de la agencia
La salida de SANA abrió para ambos una etapa de dificultades personales y profesionales.
Al-Hajj Naasan recuerda los bombardeos, el hambre, el asedio y los disparos de francotiradores durante su estancia en Ghouta, aunque señala que la presión ejercida sobre su familia fue uno de los episodios más difíciles.
Pese a esas circunstancias, continuó trabajando como periodista, documentó violaciones y participó en proyectos mediáticos como los periódicos Al-Naba y Al-Nidaa.
Tras trasladarse primero a Idlib y posteriormente a Türkiye en 2015, cursó una maestría en Relaciones Internacionales y Comunicación, aprendió turco y escribió el libro Las veinte reglas de oro del periodismo digital.
Ibrahim, por su parte, mantuvo su actividad en redes sociales, trabajó como responsable de una oficina de medios y de comunicación para una organización internacional y realizó diversos cursos de formación.

El regreso a SANA
La nueva etapa abierta en la agencia facilitó el retorno de antiguos trabajadores.
«No estaba muy entusiasmado, pero la nueva administración me acogió, respetó mi cargo y valoró mi experiencia», explica Al-Hajj Naasan.
«Dejé SANA como editor y regresé como redactor jefe y director de medios digitales», añade.
Según el periodista, la nueva administración optó por ubicar a quienes regresaban en funciones acordes con sus competencias y experiencia, sin aplicar criterios de exclusión.
Ibrahim asegura que nunca perdió el vínculo emocional con su profesión y que los cambios introducidos en la agencia, entre ellos la adopción de un código de conducta profesional, influyeron en su decisión de volver.
En su valoración de la nueva etapa, destaca el paso de un modelo basado en «un periodista a la espera de instrucciones» a otro en el que el profesional trabaja sobre el terreno, busca información y desarrolla sus propias fuentes.
También subraya la expansión de SANA a cinco idiomas y el crecimiento de su red de corresponsales, además de una mayor atención a la precisión y los estándares profesionales.
Regularización y preservación de derechos
La reincorporación de los periodistas que abandonaron la agencia requirió además un proceso administrativo para revisar cada caso y preservar sus derechos laborales.
El director de Desarrollo Administrativo, Muhammad Zuhair Saleh, explica que el procedimiento comienza con el estudio individual de los expedientes y la comprobación de los documentos antes de remitirlos a las autoridades competentes.
El objetivo, añade, es garantizar un proceso legal que permita regularizar la situación de los profesionales y facilitar su reintegración a la estructura actual de la agencia.
Saleh insiste en que el regreso de estos periodistas no busca sustituir a quienes permanecieron en la institución, sino combinar experiencias.
Los profesionales reincorporados aportan conocimientos adquiridos en medios digitales, organizaciones internacionales y otros entornos periodísticos, mientras que el propósito de la dirección es integrarlos en equipos con una visión profesional común.
Un año desde el relanzamiento
SANA presentó oficialmente su nueva etapa el 20 de agosto de 2025 durante una ceremonia celebrada en Damasco bajo el lema «SANA… Un punto de inflexión».
Al acto asistieron ministros, representantes de misiones diplomáticas acreditadas en Siria, sindicatos, instituciones de medios nacionales e internacionales y personalidades de los ámbitos cultural y artístico.
Un año después, la agencia sitúa entre sus principales desafíos consolidar ese proceso de transformación, aprovechar la experiencia de los profesionales que regresaron y desarrollar un modelo informativo capaz de combinar rapidez, precisión, trabajo de campo y nuevas herramientas digitales.
fm/em