Damasco, 15 ago (SANA) La remoción de escombros dejados por años de guerra constituye un paso esencial para reabrir carreteras, restablecer servicios básicos, recuperar medios de vida y facilitar el retorno de las comunidades sirias a la normalidad, afirmó Joelle Seme Park, especialista en preparación para crisis del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Park hizo estas declaraciones tras una reciente visita a Siria para conocer proyectos de recuperación, según informó el Centro de Noticias de la ONU.

La funcionaria señaló que comunidades locales participan activamente en la retirada de escombros y la reconstrucción de barrios gravemente afectados por más de una década de conflicto.
Escombros obstaculizan servicios y movilidad
Al describir la situación observada en un barrio de Rif Damasco, Park indicó que grandes acumulaciones de hormigón y metal bloquean espacios y carreteras, mientras las redes de agua y saneamiento, la electricidad y otros servicios esenciales aún requieren rehabilitación.
Explicó que las labores de limpieza continúan, aunque requieren maquinaria, planificación, coordinación y apoyo sostenido.
Retirada de 570.000 toneladas de escombros
Park destacó que el PNUD y sus socios apoyan a las comunidades locales mediante el proyecto Revive, destinado a impulsar las primeras etapas de recuperación.
La iniciativa contempla la retirada de 570.000 toneladas de escombros en Alepo, Deir ez-Zor, Homs y Rif Damasco, además de la rehabilitación de carreteras y redes de agua y saneamiento.
El proyecto también incluye campañas de sensibilización sobre los riesgos de artefactos explosivos sin detonar y acciones para reciclar escombros y reutilizarlos como materiales de construcción.
Recuperación de la movilidad y generación de empleo
Según Park, la retirada de escombros permite reabrir vías, recuperar el transporte y facilitar el regreso de familias a sus hogares.
Más de 1.300 personas han participado hasta ahora en trabajos remunerados vinculados a estas labores, lo que ha contribuido al sustento de más de 6.000 familiares.
La funcionaria destacó además que estos proyectos no solo generan ingresos, sino que fortalecen la participación comunitaria y ayudan a recuperar espacios públicos y servicios esenciales.
En Alepo, por ejemplo, residentes colaboraron voluntariamente en la rehabilitación de un parque y en la restauración del alumbrado público tras la retirada de los escombros.
Park subrayó que estos esfuerzos van más allá de eliminar las huellas físicas de la destrucción, pues contribuyen también a recuperar la movilidad, los servicios, los medios de subsistencia y una mayor sensación de normalidad en las comunidades afectadas.
Diversas regiones de Siria desarrollan actualmente campañas de remoción de escombros y restos de guerra, en coordinación con autoridades locales y organismos responsables de la gestión de emergencias, como parte de los esfuerzos de recuperación y reconstrucción.
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