Madrid, 8 jul (SANA) El Instituto Cervantes no descarta reabrir en el futuro su centro en Damasco, aunque subrayó que cualquier decisión dependerá de que existan las condiciones adecuadas y de la evaluación que realice el Ministerio de Asuntos Exteriores de España sobre la situación en Siria.
En respuestas escritas a preguntas de la agencia SANA, el organismo explicó que vería con buenos ojos retomar su actividad en la capital siria cuando las circunstancias lo permitan. Mientras tanto, el centro de Damasco sigue figurando en sus publicaciones oficiales, entre ellas el informe anual El español en el mundo, como una sede “cerrada temporalmente”, lo que refleja que su clausura no tiene carácter definitivo.
El Cervantes precisó, sin embargo, que en la actualidad no existe ningún estudio ni procedimiento formal para su reapertura. Cualquier decisión, añadió, se adoptará de acuerdo con las directrices del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, responsable de evaluar las condiciones de seguridad, administrativas y logísticas.
Vínculos con los estudiantes sirios
Pese a que el centro permanece cerrado desde hace años, el instituto aseguró que mantiene el contacto con estudiantes y profesores sirios interesados en la lengua española. Algunos participan actualmente en cursos en línea y actividades culturales organizadas por el centro del Cervantes en Beirut, entre ellas un club de lectura virtual.
Asimismo, recordó que en mayo de 2023 organizó en Damasco una convocatoria del examen oficial DELE Escolar, destinada a alumnos de una escuela internacional, en la que participaron 23 estudiantes.
El instituto explicó a SANA que la prueba requirió una compleja logística, incluido el desplazamiento por carretera desde Beirut del tribunal examinador en vehículos con matrícula diplomática, lo que dificultó la organización del examen.
El Instituto Cervantes destacó también la cooperación académica que mantuvo con instituciones sirias antes del cierre de su sede. En 2007 firmó un memorando de entendimiento con la Universidad de Damasco que contribuyó a la creación del Departamento de Lengua y Literatura Españolas.
Añadió que, si el centro reabre en el futuro, ese tipo de colaboración podría retomarse y recordó que sigue apoyando los estudios de español en Siria mediante información sobre programas académicos y traductores, además de mantener vínculos con iniciativas como el Instituto de Lenguas de la Universidad de Alepo.
El organismo evitó fijar un calendario para una eventual reapertura y reiteró que cualquier decisión dependerá de la evolución de la situación en Siria y de la valoración de las autoridades españolas competentes.
El Instituto Cervantes abrió su sede de Damasco en 2001, la primera de la institución en el Levante árabe. Desde un edificio histórico en el barrio de Abu Rummaneh, el centro impartía cursos de español y organizaba actividades culturales, además de colaborar con universidades sirias en la promoción de los estudios hispánicos.
España suspendió las actividades del centro en 2012 por motivos de seguridad, coincidiendo con el cierre de su embajada en Damasco tras el estallido de la guerra civil.
En enero de 2025, el Gobierno español reabrió su embajada en la capital siria, más de trece años después de su clausura, en una ceremonia presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
Okba Al Zobani /fm/em