Damasco, 30 may (SANA) Con el advenimiento del Eid al-Adha y el incremento del sacrificio de animales en varias provincias sirias, las pieles de oveja vuelven a ser un recurso económico e industrial de potencial aprovechamiento. Sin embargo, la industria del curtido atraviesa un marcado declive que amenaza su continuidad.
El criador de ovejas Muhammad al-Taroudi declaró a la agencia SANA que la temporada del Eid ya no genera los mismos beneficios de antaño con las pieles, debido al alza de los costos de procesamiento y la débil demanda local. Esta situación lleva en ocasiones a los carniceros a desechar las pieles en lugar de asumir los gastos de transporte o curtido.

Al-Taroudi explicó que el declive del sector del curtido ha golpeado la inversión en pieles de animales sacrificados, y señaló que esta actividad requiere conocimientos y técnicas especializadas que han disminuido en los últimos años, a pesar de su importante potencial económico.
Materia prima con potencial exportador
El ganadero indicó que las grandes cantidades de pieles de oveja que se generan durante el Eid al-Adha podrían constituir una materia prima prometedora para las industrias de curtido y procesamiento.

El desarrollo de este sector permitiría la exportación de pieles o productos elaborados a mercados extranjeros, particularmente europeos, contribuyendo así a la economía nacional.
Por su parte, Suleiman Tabou, dedicado a la venta y fabricación de cuero natural, explicó que la preparación de la piel implica varias etapas: desde su compra en crudo tras el sacrificio, pasando por la limpieza, el tratamiento con sal y el secado al sol, hasta su posterior lavado y preparación para diversos usos.
Tabou señaló que las pieles naturales mantienen su presencia en industrias tradicionales como la fabricación de alfombras árabes y muebles para hogares, mezquitas y majlis (salones de reunión tradicionales), y destacó la persistente demanda de productos naturales frente a alternativas industriales.
Un oficio tradicional que resiste
Varias regiones sirias aún conservan este oficio artesanal, entre ellas la zona de Maaret al-Numan, en la gobernación de Idlib, conocida por su industria peletera y de cuero. Tabou subrayó la importancia de preservar esta profesión como parte del patrimonio popular y la artesanía tradicional.
Maher Muhammad Nafous, comerciante del ramo del cuero, explicó que la compra de pieles de animales de sacrificio aumenta durante el Eid al-Adha, ya sea recolectándolas de los lugareños o coordinándose con los propietarios de mataderos, para su posterior curtido y procesamiento.
Nafous detalló que el cuero natural se emplea en la fabricación de alfombras, tapetes de oración, carteras y alfombras árabes tradicionales, entre otras artesanías. Los precios varían según el tipo, el tamaño y la calidad, y durante la temporada del Eid se registra un buen nivel de ventas en el sector.
La industria del curtido en Siria fue en su momento de esplendor un pilar importante de la economía nacional por su capacidad para generar empleo, impulsar las exportaciones y obtener divisas, además de su valor cultural. No obstante, hoy enfrenta desafíos que amenazan su continuidad, como la competencia extranjera y la imposibilidad de mantenerse al día con los avances globales del sector.
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