Damasco, 3 may (SANA) Entre testimonios de cambio y llamados a consolidar una prensa responsable, periodistas sirios conmemoraron hoy el Día Mundial de la Libertad de Prensa con una narrativa común: el fin del miedo y el inicio de una nueva etapa para el ejercicio informativo en el país.
En redacciones, calles y plataformas digitales, la fecha, instituida por la ONU cada 3 de mayo, adquirió este año un significado particular para los profesionales sirios, quienes aseguran percibir transformaciones en el entorno mediático tras los recientes cambios políticos.
Del silencio al ejercicio abierto del periodismo
Para Ali Nayef, corresponsal del canal Al-Arabiya, la diferencia es tangible. “Hoy el miedo ha desaparecido. El periodista puede trabajar libremente y decir la verdad sin restricciones”, afirma, al describir un escenario que, según su experiencia, contrasta con años marcados por la autocensura y la intimidación.
En su testimonio, Nayef insiste en que la libertad actual no implica ausencia de límites, sino un marco guiado por la ética profesional. “La única censura es la responsabilidad”, señala, al tiempo que destaca la aparición de un clima de mayor transparencia y apertura.
La percepción de cambio también es compartida por Karima Al-Saeed, corresponsal de la televisión jordana Al-Mamlaka, quien subraya el paso de una narrativa única a un panorama mediático más plural.
“Antes existía una sola voz; hoy hay diversidad de opiniones, incluso críticas”, explica. Sin embargo, advierte que este nuevo escenario exige rigor profesional y respeto a normas que eviten discursos de odio o incitación a la violencia.
Memoria, sacrificio y construcción de credibilidad
La libertad de prensa, para muchos, no es solo un logro coyuntural, sino el resultado de un proceso marcado por sacrificios. Así lo expresa Khaled Abu Al-Majd, periodista de TRT Arabic, quien vincula la situación actual con el legado de comunicadores que perdieron la vida durante años de conflicto.
“Lo que hoy vemos es fruto de esos sacrificios. No es un eslogan, es una realidad en construcción”, afirma.
Abu Al-Majd pone énfasis en otro desafío clave: la credibilidad. A su juicio, el fortalecimiento de los medios dependerá de su capacidad para ofrecer información precisa, diversa y libre de distorsiones.
En ese contexto, algunos periodistas valoran positivamente la evolución de los medios estatales, a los que observan en proceso de adaptación a un entorno más abierto.
Un proceso aún en desarrollo
El reciente ascenso de Siria en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026, donde avanzó 36 posiciones, es interpretado por analistas como un indicio de estos cambios, aunque también como un reflejo de un proceso aún en desarrollo.
Bajo el lema global de este año, “Construyendo un mundo pacífico”, la jornada sirvió para recordar que la libertad de expresión no solo implica derechos, sino también responsabilidades en contextos complejos.
En Damasco, más allá de los discursos, la conmemoración se vivió como una oportunidad para redefinir el papel del periodismo en una sociedad que intenta reconstruirse, donde la palabra, durante años contenida, busca ahora abrirse paso sin temor.
fm/em