Nueva York, 11 mar (SANA) El representante de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi manifestó ante el Consejo de Seguridad de la ONU su “profunda preocupación” por la escalada de violencia en la región y sus repercusiones políticas, económicas y de seguridad, especialmente sobre el Líbano, cuyo pueblo e infraestructura —dijo— están soportando un “grave sufrimiento” a causa de los ataques.
Durante una sesión celebrada este miércoles para debatir la situación en el Líbano, Olabi reiteró el compromiso de Damasco con la seguridad del país vecino y condenó los bombardeos que, según señaló, amenazan la capacidad del Estado libanés para cumplir con sus responsabilidades, incluidos los esfuerzos para el desarme de Hezbolá.
Advirtió además de que la continuación del conflicto podría provocar una expansión regional, en un contexto marcado por lo que describió como reiteradas violaciones israelíes de la soberanía siria desde 2014, en contravención del acuerdo de separación de fuerzas de 1974.
El embajador sirio rechazó las políticas de desplazamiento de civiles bajo bombardeos, alertando de sus graves consecuencias humanitarias tanto para Siria como para el Líbano, y celebró la decisión del Gobierno libanés de impedir cualquier operación militar o de seguridad que se lleve a cabo desde su territorio al margen de las instituciones estatales.
De igual manera, explicó que, desde la caída del anterior régimen, Siria y el Líbano han adoptado un nuevo enfoque en las relaciones bilaterales basados en el respeto mutuo y los intereses compartidos. Esto se reflejó en múltiples visitas oficiales para tratar asuntos políticos y técnicos, destacó.
Olabi expresó la rotunda condena de Siria a todas las formas de agresión iraní en curso que afectan la seguridad y la estabilidad de los Estados árabes del Golfo, Jordania e Irak.
En este contexto, manifestó la plena solidaridad de Siria con estos países que sufren estos ataques y exigió respetar su soberanía e integridad territorial.
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