Nueva York, 11 mar (SANA) Las interrupciones del transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz están aumentando los riesgos para los mercados energéticos, el comercio de fertilizantes y las economías más frágiles, advirtió la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Impacto en el comercio energético
En un análisis publicado este martes, el organismo señaló que aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo pasa por ese estrecho, además de importantes volúmenes de gas natural licuado y fertilizantes.
Según el informe, la escalada militar en la región ha afectado la navegación por esta vía estratégica, lo que genera preocupación sobre sus repercusiones en los mercados energéticos, el transporte marítimo y las cadenas globales de suministro.
Los mercados reaccionaron de inmediato a estas tensiones, con el crudo Brent superando los 90 dólares por barril, mientras aumentaron las tarifas de los petroleros, las primas de seguros por riesgos de guerra y los costos del combustible, lo que encarece el transporte en las cadenas de suministro.
Vulnerabilidad de las economías en desarrollo
La UNCTAD advirtió además que cerca de un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes, equivalente a unos 16 millones de toneladas, también transita por el Estrecho de Ormuz, lo que genera preocupación sobre el acceso a estos productos en varios países en desarrollo.
El organismo subrayó que las economías más vulnerables podrían verse especialmente afectadas, debido a su elevada carga de deuda y al aumento de los costos de financiamiento, factores que limitan su capacidad para absorber nuevas fluctuaciones de precios.
El análisis recordó que crisis recientes, como la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania, demostraron cómo las interrupciones en los suministros energéticos, logísticos y agrícolas pueden propagarse rápidamente a través de mercados globales interconectados.
Las perturbaciones actuales en el Estrecho de Ormuz se producen en medio de la escalada militar entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por el otro, lo que ha provocado una fuerte volatilidad en los mercados energéticos internacionales.
r.sh