Damasco, 4 mar (SANA) Considerada la ciudad habitada más antigua del mundo, Damasco conserva un legado histórico que refleja el paso de múltiples civilizaciones.
Sus calles, monumentos y mercados ofrecen un recorrido por siglos de cultura, comercio y tradición artesanal. Entre ellos, zoco Al-Qabaqbiya se erige como un espacio emblemático de la Ciudad Vieja, ubicado junto a los muros sur y este de la Mezquita Omeya, y constituye un auténtico museo vivo de artesanía damascena.
Origen y significado de Al-Qabaqibiya
El nombre Al-Qabaqibiya proviene de la palabra árabe qabaqib, que designa a los zuecos tradicionales fabricados en madera y cuero, con decoraciones de nácar o bordados de plata y oro. Durante la época mameluca, el mercado se especializó en la producción de este calzado, convirtiéndose en un centro artesanal emblemático de la ciudad.
Su vínculo con la Mezquita Omeya
Originalmente, el mercado estaba compuesto por dos hileras de tiendas enfrentadas, separadas por un estrecho pasadizo. En el siglo XX, se retiraron las tiendas adosadas al muro sur de la Mezquita Omeya para resaltar la arquitectura del monumento y preservar importantes elementos arqueológicos.
Los artesanos producían también cajas ornamentales, utensilios de madera, moldes de maamoul, sillas de paja y cortinas de cuentas, reflejando la maestría y creatividad de generaciones de damascenos.

Artesanía y patrimonio cultural
Hoy, el mercado mantiene su esencia tradicional y ofrece una amplia variedad de productos que reflejan la riqueza del patrimonio damasceno:
Zuecos tradicionales : Altos, bajos y de emigrantes, decorados con nácar y bordados de hilos de plata u oro.
Cajas decorativas : Con incrustaciones y mosaicos, combinando funcionalidad y arte.
Muebles y utensilios domésticos : Sillas de paja, moldes de maamoul y utensilios de madera que mantienen viva la tradición.
Artesanías decorativas: Cortinas de cuentas y pequeños objetos que conservan la identidad visual del mercado.
Los visitantes también pueden hallar manuscritos antiguos y monedas históricas, incluidos billetes sirios de principios del siglo XX, que ofrecen una visión de la evolución social y económica de la ciudad.

Innovación artística
En años recientes, el mercado ha incorporado nuevas expresiones artísticas como :
Pinturas en arena dentro de botellas : Escenas de los barrios históricos de Damasco que fusionan tradición y creatividad contemporánea.
Escritura de nombres en granos de arroz: Obras personalizadas que permiten a turistas y locales llevarse un recuerdo único del patrimonio damasceno.
Transformación comercial y preservación de la tradición
Aunque muchas tiendas se han especializado en antigüedades, alfombras, platería, cristalería y recuerdos, algunas conservan la fabricación de zuecos, asegurando la continuidad de esta tradición artesanal. Cada tienda funciona como un pequeño museo, donde historia, arte y cultura se combinan para ofrecer una experiencia completa.
El mercado se extiende a lo largo de aproximadamente 100 metros y conserva su arquitectura tradicional, arcos de piedra, amplias puertas de madera y calles empedradas. Estos elementos, junto con los colores y texturas de los productos, ofrecen una experiencia sensorial que refleja tanto la vida tradicional como la contemporánea de Damasco.
El Mercado Al-Qabaqbiya no es solo un centro de comercio, sino es un museo vivo de cinco siglos de historia y creatividad damascena, un símbolo del patrimonio intangible de la ciudad y un testimonio del espíritu atemporal de la capital siria.
Por Watfeh Salloum


