Londres, 19 sep (SANA) El comisario europeo de Hacienda, Wopke Hoekstra, descartó la posibilidad de establecer un impuesto unificado para grandes empresas tecnológicas como Amazon, Google y Meta, al insistir en que deben agotarse todas las opciones para alcanzar una solución global antes de recurrir a una medida unilateral de la Unión Europea.
En declaraciones al diario británico “Financial Times”, Hoekstra afirmó que el enfoque internacional constituye, con diferencia, la mejor alternativa y recordó el acuerdo multilateral alcanzado en 2021 por más de 130 países para gravar los beneficios de las multinacionales en los lugares donde generan sus ventas, conocido como Pilar 1 del marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La posición del comisario europeo llega pese a la creciente presión de Francia, que reclama a Bruselas avanzar con rapidez hacia un impuesto digital común, al considerar que permitiría generar ingresos adicionales y reducir la carga fiscal sobre los contribuyentes europeos.
Creciente presión francesa
París impulsa la creación de un impuesto digital a escala comunitaria, una medida que cuenta con respaldo del Parlamento Europeo.
No obstante, esta iniciativa podría aumentar las tensiones económicas con Estados Unidos, que rechaza cualquier gravamen que considere dirigido contra sus grandes empresas tecnológicas.
Francia, Italia, España y Austria ya aplican impuestos digitales, una situación que llevó a Washington a abrir investigaciones bajo el artículo 301, que podrían desembocar en la imposición de aranceles de represalia.
Tensiones con Estados Unidos
Las diferencias se agravaron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificara el respaldo de la Unión Europea a la adhesión de Canadá como un acto hostil y amenazara con imponer aranceles severos al bloque comunitario.
Francia sostiene que un impuesto único europeo protegería a los Estados miembros frente a posibles medidas de represalia bilaterales y reforzaría los futuros recursos presupuestarios de la UE.
La Comisión Europea calcula que este gravamen podría generar unos 5.000 millones de euros anuales.
Por su parte, la directora de Fiscalidad de la OCDE, Manal Corwin, señaló que continúan las conversaciones para abordar los desafíos fiscales derivados de la digitalización de la economía.
Corwin destacó la importancia de alcanzar un marco multilateral que reduzca la fragmentación y los enfoques individuales, además de garantizar un sistema fiscal estable y transparente.
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