Damasco, 1 mar (SANA) Con la adopción de un sistema de libre mercado competitivo tras la liberación del país el 8 de diciembre de 2024, Siria aspira a encaminar su economía hacia un crecimiento sostenible y una mayor apertura, orientada a dinamizar la productividad, estimular la inversión y superar años de aislamiento. No obstante, la fase inicial de implementación enfrenta desafíos como el encarecimiento de productos, diferencias en la calidad y limitada competitividad en determinados sectores.
Impulso de la oferta y reducción de costos
El director de la Cámara de Comercio de Damasco-campo, Abdul Rahim Ziada, declaró a SANA que la etapa actual exige medidas cuidadosamente diseñadas para consolidar una economía de mercado basada en el fortalecimiento de la oferta, la estabilidad monetaria y el equilibrio financiero.
Según explicó, la experiencia internacional demuestra que las reformas graduales y organizadas elevan la eficiencia productiva y refuerzan la confianza del consumidor. En ese sentido, consideró prioritario facilitar las importaciones, eliminar restricciones estacionales sobre productos básicos y remover obstáculos al transporte internacional, con el fin de atender la demanda inmediata, reducir precios y estimular la competitividad de los productores nacionales.
Ziada subrayó la necesidad de revisar los costos de producción y transporte, incluidos los vinculados a la energía, paralelamente al aumento de la producción eléctrica y petrolera y la apertura a la inversión privada. Asimismo, abogó por mejorar el sistema logístico y facilitar el acceso al financiamiento para agricultores e industriales, sin interferencias directas en los mecanismos del mercado.
Añadió que la estabilidad monetaria requiere disciplina fiscal, control del gasto público y evitar la financiación inflacionaria del déficit. También destacó la importancia de promover la competencia, prevenir monopolios y aplicar procesos transparentes en la eventual privatización de empresas públicas.
Liberalización gradual y protección de la industria
Por su parte, el presidente de la Cámara de Industria de Damasco y su periferia, Muhammad Ayman al-Mawlawi, sostuvo que la transición hacia una economía libre debe desarrollarse de manera progresiva, garantizando al mismo tiempo la protección del consumidor y de la industria nacional.
Indicó que la liberalización de precios debe ser gradual y acompañada de una reestructuración eficiente de los subsidios para que lleguen a los sectores más vulnerables, permitiendo que el mercado se ajuste sin provocar distorsiones.
Al-Mawlawi enfatizó la necesidad de establecer aranceles temporales para proteger productos con alternativas nacionales, combatir el dumping y evitar la entrada de mercancías de baja calidad. También propuso exenciones arancelarias para materias primas, apoyo a costos de producción y facilidades logísticas y financieras.
Señaló además la urgencia de modernizar el marco legislativo y administrativo, adecuando las leyes económicas y de inversión a los estándares de una economía de mercado y fortaleciendo la independencia de la justicia comercial para garantizar la resolución ágil de disputas.
Desarrollo del financiamiento productivo
En el ámbito financiero, Al-Mawlawi destacó la importancia de ampliar las herramientas de financiamiento industrial y comercial, reducir tasas de interés para sectores productivos y facilitar el acceso a créditos para pequeñas y medianas empresas.
También consideró esencial apoyar las exportaciones mediante acuerdos comerciales equilibrados, plataformas de promoción externa y medidas orientadas a estabilizar el tipo de cambio, reduciendo riesgos para fabricantes e importadores.
Por su parte, el viceministro de Economía e Industria, Basil Abdul-Hannan, ratificó que la estrategia gubernamental apunta a consolidar un mercado libre organizado y competitivo, basado en la cooperación entre los sectores público y privado, con un entorno favorable a la inversión y la producción, en el marco de un proceso integral de reestructuración económica.
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