Damasco, 25 oct (SANA) El olivo en Siria es un pilar económico y social en muchas zonas rurales, ya que decenas de miles de familias dependen de él como medio de vida. Sin embargo, este año se enfrenta a una temporada excepcional de declive y estrés, pues las estimaciones muestran una fuerte disminución en la producción de aceitunas y aceite de oliva debido a factores climáticos y económicos entrelazados.
En declaraciones a SANA, la directora de la Oficina de la Aceituna del Ministerio de Agricultura, Abeer Jawhar, estimó la producción de aceitunas para la temporada actual en aproximadamente 412.000 toneladas, lo que representa una disminución de más del 45% en comparación con la temporada anterior. Asimismo, estimó la producción de aceite de oliva en 66.000 toneladas.
Jawhar atribuyó la caída de la producción al cambio climático y la escasez de precipitaciones, que afectaron significativamente la temporada actual, especialmente porque el 85% del cultivo de olivos en Siria es de secano y depende directamente de las lluvias.
La funcionaria explicó que las fuertes olas de calor durante la floración y el cuajado del fruto afectaron negativamente la producción frutícola. Esta situación se vio agravada por la deficiente calidad de los servicios agrícolas, como la fertilización y el riego complementario, debido a la difícil situación económica.
Además, los incendios dañaron extensas zonas de olivares en las áreas costeras y la campiña occidental de las provincias de Homs y Hama.
Jawhar añadió que la temporada actual coincide con un año de producción bienal, lo que significa que, de forma natural, presenta un rendimiento menor en comparación con las temporadas abundantes anteriores.
Planes y estrategias para mejorar el sector
En el marco de los esfuerzos para mejorar este sector vital, Jawhar destacó que el Ministerio de Agricultura trabaja en la implementación de estrategias para desarrollar la cadena de valor del olivo, mediante la aplicación de buenas prácticas agrícolas, la prestación de apoyo técnico a los agricultores, la obtención de plantones de olivo fiables y adaptados a las condiciones ambientales específicas, y la mejora de los procesos técnicos en las almazaras, con el objetivo de producir aceite de oliva virgen de alta calidad que cumpla con los estándares internacionales.
La superficie plantada de olivos en Siria asciende a aproximadamente 679.000 hectáreas, según estadísticas del Ministerio de Agricultura, lo que representa cerca del 12% de la superficie agrícola total del país.
El número total de olivos es de alrededor de 101 millones, de los cuales 90 millones son frutales. Además, el país cuenta con más de 70 variedades de aceitunas destinadas tanto a la producción de aceite como a aceitunas de mesa.
rr