Damasco 5 sep (SANA) El olivo, símbolo de arraigo, identidad y resistencia, centra la exposición “El olivo bendito”, de la artista plástica Zamzam Taysir al-Hajj, inaugurada el jueves en la Galería del Pueblo de Damasco con la presencia de representantes del ámbito artístico y de organizaciones de mujeres de Siria y Jordania.
La muestra reúne una serie de obras inspiradas en este árbol como expresión de la memoria, la pertenencia a la tierra y una tradición cultural profundamente arraigada en Siria y en el mundo árabe.
A través del color y la composición, Al-Hajj recupera también la figura de quienes han estado históricamente vinculados al cultivo del olivo, especialmente las mujeres rurales dedicadas a la recolección de la aceituna y la producción de aceite.

“El proyecto es una representación visual y cultural de la relación del ser humano con su tierra y con este árbol bendito”, explicó la artista a SANA.
Al-Hajj, vinculada a la Red Siria e Internacional de Mujeres del Aceite de Oliva, señaló que su obra pretende asimismo poner en valor el papel de las productoras rurales y trasladar su experiencia del ámbito agrícola al espacio cultural y artístico.
La presencia de una delegación femenina jordana reforzó además el carácter de intercambio de la exposición. La artista ya había participado en actividades relacionadas con el olivo en Jordania como representante de la red siria y miembro de la Red Árabe de Mujeres del Aceite de Oliva.

Elham Ahmad al-Karki, profesora de la Universidad de Jordania, explicó a SANA que ha trabajado en una obra teatral infantil que vincula el olivo con la lengua árabe, con el objetivo de acercar este patrimonio a las nuevas generaciones.
Por su parte, el presidente de la Unión de Artistas Plásticos de Siria, Mohammad Sobhi al-Sayyed Yahya, destacó la presencia del olivo en la cultura y la vida cotidiana de los sirios, desde la alimentación y la producción de aceite hasta industrias tradicionales como el jabón de Alepo.
Añadió que los olivares se extienden por amplias zonas del país, especialmente en Idlib, Alepo, Hama y otras regiones, lo que refuerza el lugar de este árbol en el patrimonio agrícola, social y cultural de Siria.




okz/rr