Damasco, 25 sep (SANA) Los ataques de la ocupación israelí contra el territorio sirio continúan mientras Damasco impulsa una vía diplomática, con mediaciones regionales e internacionales, destinada a detener las incursiones, los bombardeos y las detenciones, y a reafirmar la soberanía del país y la vigencia del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
De los ataques a una presencia militar sobre el terreno
Las operaciones israelíes en Siria ya no se limitan a los ataques aéreos. En los últimos meses también se han registrado incursiones terrestres, redadas, registros, detenciones y la instalación de puestos de control dentro del territorio sirio.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre Siria señaló el 8 de septiembre que la actividad militar israelí en el sur del país se ha vuelto cada vez más “sostenida y arraigada”, tras constatar durante una visita a Quneitra y Daraa la existencia de incursiones, patrullas, redadas, registros y una red de puestos de control e infraestructura militar.
Hasta julio de 2026, la comisión había identificado a 49 personas, entre ellas dos menores, detenidas por fuerzas israelíes en territorio sirio.
El organismo advirtió de que algunos de esos actos podrían constituir crímenes de guerra y reiteró que las vulneraciones de la soberanía e integridad territorial de Siria deben cesar.
Argumentos de seguridad y constataciones de la ONU
Israel sostiene que su despliegue y sus operaciones en el sur de Siria responden a consideraciones de seguridad y afirma que su presencia es temporal y no persigue objetivos territoriales.
Sin embargo, la documentación presentada por organismos de Naciones Unidas describe una actividad militar continuada, acompañada de incursiones terrestres, controles, registros y detenciones.
El 17 de septiembre, el enviado especial adjunto de la ONU para Siria, Claudio Cordone, informó al Consejo de Seguridad de que las fuerzas israelíes mantenían su presencia en la zona de separación y realizaban incursiones casi diarias en partes del sur sirio, además de instalar controles temporales y efectuar registros y detenciones de civiles.
Cordone reiteró el llamamiento de Naciones Unidas a respetar el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974, liberar a las personas detenidas ilegalmente y salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de Siria.
También advirtió de que la persistencia de estas acciones dificulta los esfuerzos de estabilización y recuperación del país.
El monte Hermón lleva el expediente al escenario internacional
El 9 de septiembre, el primer ministro de la ocupación israelí, Benjamín Netanyahu, entró, junto con el ministro de Defensa y responsables militares, en el monte Hermón, una zona de territorio sirio.
Damasco calificó la entrada de ilegal y provocadora y la consideró una violación de su soberanía, integridad territorial y del derecho internacional.
Esta medida impulsó nuevos contactos diplomáticos sirios en Nueva York y amplió la discusión sobre las incursiones israelíes dentro del marco de Naciones Unidas.
El representante permanente de Siria ante la ONU, Ibrahim Olabi, afirmó posteriormente ante el Consejo de Seguridad que 44 países habían expresado su respaldo a Siria tras la entrada de responsables israelíes en territorio sirio.
Olabi insistió en que Damasco, pese a la continuidad de los ataques, había optado por abrir la puerta a la mediación y a soluciones diplomáticas.
Diplomacia para evitar una escalada mayor
Siria ha reiterado que busca evitar que las tensiones desemboquen en una confrontación regional más amplia y ha defendido el recurso a mediadores y contactos políticos para alcanzar fórmulas que reduzcan la escalada y protejan el territorio nacional.
Esta estrategia no se ha limitado a Naciones Unidas. En agosto, delegaciones de Siria e Israel mantuvieron conversaciones en Jordania bajo mediación estadounidense centradas en reducir las tensiones, detener las operaciones militares y reactivar las negociaciones sobre un eventual acuerdo de seguridad.
Durante esos contactos, Siria planteó como prioridades la retirada israelí a las posiciones anteriores al 8 de diciembre de 2024 y la plena aplicación del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
Nueva York amplía el espacio para la acción diplomática
La participación de Siria en el 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU ofrece a Damasco un escenario más amplio para plantear la cuestión de las violaciones israelíes junto con otros asuntos relacionados con la transición política, la recuperación económica, la reconstrucción y el regreso de los desplazados.
Siria afronta así la próxima etapa con dos líneas paralelas en su agenda internacional. Por un lado, reivindica su soberanía e integridad territorial y rechaza las incursiones dentro de sus fronteras.
Por otro, busca consolidar una vía política y económica que amplíe su cooperación con la comunidad internacional.
rr