Ottawa, 11 sep (SANA) La sustitución de sistemas domésticos de calefacción a base de carbón por fuentes más limpias, como la electricidad y el gas natural, podría contribuir a reducir la presión arterial en adultos y generar beneficios para la salud cardiovascular, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad McGill, en Canadá.
El portal científico Medical Xpress informó que la investigación, publicada en la revista Environmental Health Perspectives, incluyó a más de 1.200 adultos residentes en 50 aldeas rurales próximas a Pekín.
Durante cuatro años, los científicos realizaron un seguimiento de la salud de los participantes y efectuaron mediciones periódicas de la presión arterial, los niveles de contaminación del aire en interiores y las temperaturas durante visitas de campo efectuadas en invierno.
Los resultados mostraron una disminución de la presión arterial entre los habitantes de las aldeas donde se aplicaron programas de calefacción limpia, en comparación con quienes residían en comunidades que todavía no habían adoptado esas medidas.
Aunque la reducción registrada en cada individuo fue moderada, los investigadores señalaron que sus efectos podrían adquirir mayor relevancia para la salud pública si este tipo de políticas se aplicara a gran escala.
El estudio recordó que aproximadamente un tercio de la población mundial continúa dependiendo del carbón, la leña y los residuos agrícolas para cocinar y calentar sus viviendas.
El uso de esos combustibles sólidos incrementa la exposición a contaminantes atmosféricos asociados con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y afecciones respiratorias.
Según los investigadores, los resultados podrían contribuir al diseño de programas de calefacción limpia en regiones donde sigue siendo habitual el empleo de combustibles sólidos, con el objetivo de reducir la exposición a contaminantes y mejorar las condiciones de salud de la población.
Los hallazgos destacan así la importancia de avanzar hacia fuentes de calefacción menos contaminantes como parte de los esfuerzos destinados a mejorar la calidad del aire y favorecer la salud pública.
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