Pekín, 19 ago (SANA) Un estudio científico reciente estableció una relación entre el consumo excesivo de sal y un mayor riesgo de presentar síntomas de depresión y ansiedad, lo cual sugiere que los hábitos alimentarios pueden influir en la salud mental, además de sus efectos sobre la salud física.
El medio alemán Deutsche Welle informó este martes que la investigación fue realizada por especialistas de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong, en Wuhan, China, quienes analizaron datos de unas 440 mil personas.
Los resultados revelaron que quienes declararon añadir sal regularmente a sus comidas tenían un 37 por ciento más de probabilidades de desarrollar depresión, en comparación con aquellos que nunca lo hacían, mientras el riesgo de padecer trastornos de ansiedad aumentó un 27 por ciento.
Por su parte, las personas que agregaban sal a sus alimentos con frecuencia, aunque no de manera regular, presentaban un riesgo 16 por ciento mayor de depresión y cinco por ciento superior de ansiedad.
Estos resultados sugieren una posible relación entre un mayor consumo de sal y el deterioro de determinados indicadores de salud mental.
Los investigadores señalaron que la ingesta excesiva de sal podría estar asociada con cambios en ciertos procesos biológicos, entre ellos el equilibrio de los neurotransmisores, la inflamación, el estrés oxidativo y el funcionamiento del sistema inmunitario.
No obstante, precisaron que esos mecanismos requieren aún de mayores investigaciones.
Reducir el consumo de sal constituye un hábito alimentario importante para preservar la salud, en particular la cardiovascular.
Asimismo, resulta fundamental prestar atención a la cantidad añadida a los alimentos y evitar los productos procesados con alto contenido de sodio.
rsh