Nueva York, 10 jun (SANA) El representante permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, afirmó que la nueva Siria ha adoptado una política exterior equilibrada y moderada, basada en el diálogo y la cooperación, con el objetivo de construir las mejores relaciones con todos los países y alejarse de las políticas de ejes y alianzas que, según dijo, han contribuido a alimentar conflictos en la región.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad dedicada a las soluciones políticas en Oriente Medio, Olabi destacó que Siria, a lo largo de su historia, ha experimentado tanto la guerra como la paz, lo que le ha permitido comprender la importancia de los medios pacíficos para resolver conflictos y poner fin a las guerras. Asimismo, señaló que Damasco es consciente de las dificultades que implica la mediación y de los desafíos que enfrentan las partes en conflicto para aceptar a un mediador imparcial.
El diplomático indicó que Siria ha salido recientemente de años de guerra y crisis y mantiene actualmente buenas relaciones con distintos actores regionales e internacionales, situación que busca aprovechar para tender puentes entre posiciones divergentes y desempeñar un papel mediador positivo en diversos asuntos regionales.
Olabi consideró que la transformación política experimentada por Siria contribuyó a desactivar un conflicto internacional que se prolongó durante años, y afirmó que el país pasó de ser escenario de rivalidades regionales e internacionales a convertirse en un espacio donde la seguridad y la estabilidad representan un interés común para múltiples actores.
En este contexto, sostuvo que Siria aspira a recuperar su papel natural en Oriente Medio y a restablecer su condición de punto de encuentro entre civilizaciones, religiones y culturas, además de convertirse nuevamente en una vía para el comercio, la paz y la prosperidad.
El representante sirio subrayó que la Carta de las Naciones Unidas, especialmente su Capítulo VI, continúa siendo el marco jurídico y político para la solución pacífica de las controversias, al priorizar la voluntad de las partes y el papel del diálogo y la mediación.
Asimismo, reveló que Siria participa en conversaciones de seguridad con Israel bajo mediación de Estados Unidos, y consideró que el papel de Washington refleja su compromiso con el establecimiento de la paz y la prevención de nuevos conflictos en la región.
Aunque reconoció que esas conversaciones aún no han producido resultados tangibles, Olabi aseguró que Siria está decidida a continuar por esa vía para superar el estancamiento actual y alcanzar acuerdos que contribuyan a la seguridad y la estabilidad regionales. Reiteró que la nueva Siria no desea entrar en guerra con ningún país y está dispuesta a dialogar sobre las preocupaciones de seguridad de todas las partes.
El diplomático expresó además su satisfacción por la acogida positiva que, según afirmó, ha recibido este nuevo enfoque sirio por parte de la comunidad internacional, y destacó que la experiencia acumulada por Siria durante años de conflicto refuerza su convicción de que la mediación requiere soluciones valientes y enfoques realistas.
Finalmente, Olabi sostuvo que la larga trayectoria histórica y civilizatoria de Siria confirma que su destino es ser un espacio de encuentro, armonía y paz, y reiteró la disposición de su país a desempeñar un papel constructivo en la resolución de conflictos regionales e internacionales como parte de su proceso de recuperación y de su responsabilidad histórica.
rsh