Londres, 17 mar (SANA) La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió sobre las graves repercusiones de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán en los mercados globales de energía, fertilizantes y alimentos, debido a las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
En un informe, la agencia señaló que el tráfico de petroleros por esa vía estratégica ha caído más de un 90 % desde el inicio del conflicto, lo que ha impedido la llegada al mercado de unos 10 millones de barriles diarios.
Como consecuencia, los precios del petróleo han aumentado entre un 20 % y un 35 %, situándose en torno a los 115-120 dólares por barril, mientras que el gas natural en Europa ha registrado subidas de entre el 50 % y el 75 %.
La FAO alertó además de la suspensión de envíos de fertilizantes desde el Golfo Arábigo, región que concentra cerca del 30 % del comercio mundial de estos productos. Esta interrupción ha afectado al tránsito de entre tres y cuatro millones de toneladas mensuales y ha provocado un incremento del 20 % en los precios de la urea en la zona.
El organismo subrayó que el encarecimiento de la energía y los fertilizantes elevará los costos de producción agrícola a nivel global, lo que podría reducir su uso por parte de los agricultores y afectar negativamente los rendimientos de los cultivos.
Asimismo, advirtió que los países más pobres y dependientes de las importaciones, especialmente en África y Asia, serán los más vulnerables a esta crisis, mientras que los Estados del Golfo también enfrentan riesgos debido a su dependencia alimentaria.
La FAO instó a adoptar medidas urgentes para mitigar el impacto, como el desarrollo de rutas comerciales alternativas, el apoyo a los agricultores y el impulso de la producción local, al tiempo que destacó la importancia de reabrir el estrecho de Ormuz para estabilizar los mercados.
En paralelo, el Programa Mundial de Alimentos advirtió que una prolongación del conflicto hasta finales de junio podría empujar a otros 45 millones de personas a la inseguridad alimentaria aguda. Por su parte, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, instó a buscar soluciones diplomáticas para evitar una crisis global en los mercados de energía, alimentos y fertilizantes.
r.sh