En la provincia de Idlib se encuentra Darkoush , una pintoresca ciudad a orillas del río Orontes, cerca de la frontera con Türkiye.
La Ciudad de las Granadas
Darkoush es conocida como la “Ciudad de las Granadas”, debido a la abundancia de campos de granada que cubren sus huertos y se extienden a lo largo de las riberas del río. Estos árboles producen algunas de las mejores variedades de granada del norte de Siria, reconocidas por su calidad y sabor.
Asimismo, la ciudad recibe el poético nombre de “la Novia del Orontes”, en referencia a su atractivo natural y turístico, que la convierte en un destino predilecto para quienes buscan disfrutar de la tranquilidad, el verdor y la frescura del entorno.

El origen del nombre Darkoush
El origen del nombre Darkoush ha sido objeto de diversas interpretaciones históricas y lingüísticas. Algunos lo atribuyen a una palabra siríaca que significa “sendero pequeño”, en alusión a los estrechos caminos que serpentean entre las montañas que rodean la ciudad.
El padre Shalhat al-Suryani propone otra explicación, señalando que el nombre podría significar “la cuna de un niño”, ya que la ciudad se encuentra abrazada por dos montañas, como si reposara en una cuna natural. Otros historiadores sostienen que antiguamente existió en el lugar un monasterio llamado Kush, del cual habría derivado el nombre actual de Darkoush.
Ubicación geográfica y entorno natural
Administrativamente, la ciudad pertenece al distrito de Jisr al-Shughur. Su ubicación geográfica le otorga una apariencia única, comparable a una concha incrustada en la vastedad del paisaje.
Está rodeada de olivares, nogales y laderas rocosas moldeadas por el paso del tiempo y los factores naturales.
La fertilidad del suelo, favorecida por los huertos que se extienden a ambos lados del Orontes, ha sido siempre una de sus mayores riquezas.
Patrimonio histórico y arquitectónico
En el centro de la ciudad se encuentra el antiguo Hammam al-Souq (baño del mercado), considerado uno de los monumentos arquitectónicos más antiguos de Darkoush. A esto se suma el histórico puente de piedra que antiguamente cruzaba el río Orontes, antes de derrumbarse y ser reemplazado por un moderno puente de hormigón.
También destacan las numerosas cuevas excavadas en las laderas circundantes, que forman parte del patrimonio natural e histórico de la zona.
Un destino de verano para los sirios
Durante el verano, Darkoush recibe una gran afluencia de visitantes, especialmente familias del norte de Siria. En la actualidad, y tras la caída del antiguo régimen, la ciudad atrae a familias de diversas regiones del país, en particular de Alepo.
Darkoush sigue el patrón urbanístico típico de las pequeñas ciudades de la campiña occidental de Idlib. Sus casas se distribuyen a lo largo de las riberas del río y sobre una suave ladera situada entre Jili al-Wustani, al-Duwayla y Jabal al-Qusayr.
Agricultura y turismo
Históricamente, los habitantes de Darkoush diversificaron sus actividades económicas. Además de la agricultura, que prosperó gracias a la fertilidad de la tierra y al cultivo de granadas, aceitunas, melocotones, albaricoques, tunas y una amplia variedad de frutas y verduras, la población también invirtió en el sector turístico.
Cafeterías, restaurantes y chalets se construyeron para atraer visitantes y crear nuevas fuentes de ingresos. No obstante, estas inversiones se mantuvieron en un nivel medio, sin llegar al desarrollo de grandes hoteles o proyectos turísticos de lujo, orientándose principalmente a las clases medias y a los sirios de bajos ingresos.
Un equilibrio entre historia, naturaleza y sencillez
Así, Darkoush sigue siendo un lugar donde la sencillez, la naturaleza y la historia conviven en armonía, reafirmando su merecido título como la Novia del Orontes.
Esraa Dubian/fm



