Capitales, 23 ene (SANA) El presidente estadounidense Donald Trump habría alcanzado entendimientos no anunciados con dirigentes europeos en torno a la isla de Groenlandia, al margen del Foro Económico Mundial de Davos, que se celebra actualmente en Suiza. Estos contactos contribuyeron a una desescalada temporal entre ambas partes tras dos semanas de fuerte tensión.
Durante su extenso discurso ante empresarios y altos responsables gubernamentales en el Foro de Davos 2026, Trump no escatimó críticas hacia sus socios europeos. Sus reproches abarcaron la crisis migratoria en Europa, lo que calificó como desequilibrios financieros entre Estados Unidos y la OTAN, y el controvertido expediente de Groenlandia, en el que su aspiración a ejercer control sobre la isla ha generado un amplio rechazo europeo.
Un marco de trabajo poco claro
El presidente estadounidense anunció haber acordado un “marco de trabajo” relacionado con Groenlandia y la región del Ártico tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. No obstante, la Alianza se apresuró a negar que se hubieran presentado propuestas o concesiones relativas a la soberanía de Groenlandia, limitándose a señalar que las conversaciones fueron productivas.
A través de su plataforma Truth Social, Trump afirmó que los entendimientos alcanzados en Davos lo llevaron a suspender la imposición de aranceles que debían entrar en vigor a comienzos de febrero, y añadió que continúan las conversaciones sobre lo que denominó el “Acuerdo de la Cúpula Dorada” para Groenlandia.
Por su parte, los líderes europeos guardaron silencio sobre lo ocurrido. Las declaraciones de Trump asegurando que no tiene intención de recurrir a la fuerza para controlar la isla contribuyeron a calmar las inquietudes europeas, a la espera de una hoja de ruta clara sobre la evolución de este desacuerdo.
La postura de Dinamarca y Groenlandia
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, expresó la disposición de su país a dialogar sobre la seguridad en la región ártica, siempre que se respete la integridad territorial del reino.
En tanto, el primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, aseguró no estar al tanto de los detalles del acuerdo en curso entre Washington y Bruselas, y subrayó que cualquier decisión relacionada con la isla debe emanar de sus autoridades locales y de Dinamarca.
La nueva postura del jefe de gobierno groenlandés se produce después de que, el miércoles, manifestara la disposición de su país a afrontar una “posible invasión”, y anunció la creación de un grupo de trabajo con representantes de las autoridades locales para ayudar a la población a prepararse ante eventuales perturbaciones de la vida cotidiana.
Las declaraciones de Nielsen revelan que la tensión entre Trump y los líderes europeos no ha desaparecido realmente, pese a la calma temporal registrada en Davos. Las discrepancias del presidente estadounidense con la OTAN no son nuevas: se remontan a su primer mandato, cuando criticó reiteradamente a la Alianza por considerar que Estados Unidos asume la mayor parte de sus costos militares, mientras varios países europeos no cumplen con el compromiso de destinar el 2 % de su PIB al gasto en defensa.
rr