Alepo, 3 nov (SANA) Oculto entre los soportales de la antigua zona comercial, en el corazón de Alepo y a poca distancia de los emblemáticos zocos cubiertos, Khan Khayr Bek se alza como un testimonio vivo de la grandeza comercial que distinguió a la ciudad durante siglos.
Este histórico khan es considerado uno de los más importantes que prosperaron a lo largo de la Ruta de la Seda, donde sirvió como parada esencial para las caravanas y acogedor refugio para mercaderes procedentes de todos los rincones del mundo.
Una joya de la civilización islámica
Construido en el período mameluco-otomano, el Khan Khayr Bek cuenta con un amplio patio central rodeado de salas abovedadas y galerías cubiertas que muestran la elegancia de la arquitectura otomana tradicional.
En el pasado, el recinto funcionaba como almacén de mercancías, hospedaje para comerciantes y espacio de negociación, lo que lo convirtió en un núcleo vital del movimiento económico de Alepo.
Su intrincado trabajo en piedra y su gran portal, por donde antaño transitaban carruajes y caravanas, evocan la intensa actividad comercial de la época dorada de la ciudad. La fachada, construida en el característico estilo ablaq, alterna piedra blanca y negra, mientras que la puerta de madera tallada porta inscripciones fundacionales que datan su construcción.
En su espacioso patio se alzan más de diez cúpulas de piedra, que realzan la majestuosidad del conjunto arquitectónico.
Un registro de la historia en piedra
Ahmed Al-Gharib, investigador especializado en las antigüedades de Alepo, explicó a SANA que el Khan Khayr Bek fue erigido en el año 1514 por el príncipe Khayr Bek, último gobernador mameluco de la ciudad, tras la batalla de Marj Dabiq.
El académico destacó que el edificio representa un registro arquitectónico único del desarrollo de la arquitectura comercial en Alepo, al combinar elementos del arte mameluco tardío con influencias otomanas tempranas. “Su estructura resume siglos de intercambio y simboliza el papel continuo de Alepo como centro económico y cultural en la Ruta de la Seda”, afirmó.
El esplendor del diseño y la maestría constructiva
La arquitecta Thuraya Zureik, investigadora del patrimonio arquitectónico de Alepo, señaló que el Khan Khayr Bek constituye un modelo excepcional de equilibrio entre funcionalidad y belleza, reflejando la precisión técnica y el refinamiento estético característicos de los constructores alepinos.
“El khan se destaca por su gran portal ablaq, sus arcadas de piedra finamente talladas y sus decoraciones geométricas que expresan el virtuosismo de los artesanos locales”, indicó. A su juicio, su valor radica no solo en su riqueza estética, sino también en su condición de documento vivo de la historia del comercio y la cultura urbana. Durante siglos —agregó—, fue punto de encuentro entre Oriente y Occidente, escenario de intercambio de bienes, ideas y tradiciones.
Resiliencia y memoria
Zureik recordó que, a lo largo del siglo XX, el panorama comercial de Alepo experimentó transformaciones que redujeron el papel tradicional de los khanes. No obstante, el Khan Khayr Bek permaneció firme, conservando entre sus muros las huellas de los viajeros, los mercados y el espíritu emprendedor que caracterizó a la ciudad.
A pesar de los daños sufridos durante la guerra, el edificio mantiene buena parte de sus características originales, lo que lo ha convertido en prioridad para los proyectos de restauración y conservación en la Ciudad Vieja.
“La rehabilitación del Khan Khayr Bek no solo significa preservar un monumento histórico —afirmó la arquitecta—, sino también revivir la memoria comercial de Alepo y rescatar su identidad arquitectónica singular. Este khan no es solo piedra y arco, es el pulso de la memoria urbana y un símbolo del espíritu de Alepo que nunca se extingue, por mucho que pase el tiempo.”
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