Washington, 24 oct (SANA) La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este sábado la eliminación de los aranceles sobre una serie de productos importados de Canadá, una medida que se produce dos semanas antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Según un comunicado de la Casa Blanca citado por la Agencia France-Presse (AFP), las nuevas exenciones incluyen madera contrachapada, determinados artículos de papel, así como maquinaria y equipos de refrigeración específicos. La decisión busca reducir la carga comercial sobre sectores vinculados al intercambio económico entre ambos países.
La medida supone también un respaldo para la senadora republicana Susan Collins, que afronta una reñida contienda electoral en Maine, estado fronterizo con Canadá y especialmente afectado por las tensiones comerciales entre ambos países.
Collins afirmó que había conseguido exenciones arancelarias para productos importantes para la economía de su estado, como arándanos, patatas, manzanas y algas, y señaló que la decisión beneficiará a los agricultores y las industrias locales.
Por su parte, el Gobierno canadiense ha adoptado una postura cautelosa ante las nuevas medidas de Washington. Dominic LeBlanc, ministro encargado de las relaciones entre Canadá y Estados Unidos, declaró que Ottawa está examinando las últimas decisiones y mantiene su disposición a cooperar de forma constructiva con la Administración estadounidense.
Aunque se han eliminado los aranceles sobre algunos productos, Estados Unidos ha establecido nuevos gravámenes para otros bienes, entre ellos alfombras, determinados tipos de válvulas y residuos, que entrarán en vigor el próximo 30 de octubre.
Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá se han tensado desde el fracaso de las negociaciones entre ambos países el pasado agosto, que llevó a la Administración Trump a imponer una serie de aranceles recíprocos.
Canadá es el principal socio comercial de Estados Unidos y destina aproximadamente el 70 % de sus exportaciones al mercado estadounidense. Por ello, los cambios en la política arancelaria repercuten en ambas economías y en las cadenas de suministro que las conectan.
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