Ginebra, 22 oct (SANA) Más de 870.000 personas podrían verse obligadas a abandonar sus hogares en Somalia entre octubre y diciembre por las inundaciones, en un contexto de lluvias superiores a lo habitual y de escasez de recursos para hacer frente a la emergencia, según las previsiones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Las estimaciones de la OIM y del Consejo Danés para los Refugiados sitúan en 874.319 el número potencial de desplazados durante esos tres meses.
El 92% de los desplazamientos estaría relacionado con las inundaciones, ante unas precipitaciones que podrían intensificarse por la influencia del fenómeno climático de El Niño, según la información difundida por la agencia AFP.
La falta de fondos limita la respuesta
El jefe de misión de la OIM en Somalia, Manuel Marques Pereira, advirtió de que cientos de miles de personas podrían perder sus hogares en las próximas semanas. Muchas familias ya han sufrido desplazamientos y disponen de pocos recursos para afrontar una nueva emergencia.
Aunque todavía es posible reducir el impacto de las inundaciones, la falta de financiación está limitando los preparativos.
La organización ha recibido solo el 14% de los 16,62 millones de dólares que necesita para desarrollar medidas de prevención y respuesta ante las inundaciones vinculadas a El Niño.
La situación ya presenta señales de riesgo: los ríos se acercan a sus niveles de desbordamiento y el agua amenaza con salirse de sus cauces. Las lluvias también han dañado viviendas y hacen temer la pérdida de cultivos, la contaminación de las fuentes de agua y las dificultades para acceder a servicios esenciales.
La ONU alerta del riesgo en el Cuerno de África
La agencia meteorológica de Naciones Unidas advirtió el miércoles de que el actual episodio de El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional. Por su parte, la oficina humanitaria de la ONU señaló que Somalia, Etiopía y Kenia necesitan recibir suministros durante las próximas dos semanas ante la previsión de fuertes lluvias.
La evolución de las precipitaciones será determinante para millones de personas en el Cuerno de África, una región expuesta a fenómenos meteorológicos extremos y donde las inundaciones pueden agravar la inseguridad alimentaria y las necesidades humanitarias.
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