Berlín, 27 sep (SANA) El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, pidió ampliar de forma significativa las competencias de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), en particular para responder a situaciones de crisis y reforzar su participación en las operaciones de retorno de migrantes.
En declaraciones recogidas por la agencia alemana DPA antes de una reunión sobre migración en Múnich, Dobrindt defendió que Frontex disponga de mayores atribuciones para actuar ante situaciones excepcionales y planteó la creación de una fuerza específica dentro de la agencia para hacer frente a este tipo de escenarios.
El ministro sostuvo que los países situados en las fronteras exteriores de la Unión Europea necesitan un mayor respaldo y propuso que la fuerza de intervención rápida de Frontex pueda desplegarse y prestar asistencia en un plazo de 24 horas, con el objetivo de responder con mayor rapidez a situaciones de emergencia.
En materia de retornos, Dobrindt indicó que Alemania considera que Frontex podría desempeñar un papel más activo, incluso mediante operaciones realizadas desde países de tránsito, siempre que cuenten con el consentimiento de los Estados implicados.
El encuentro de Múnich abordará asimismo la posibilidad de crear fuera de la Unión Europea centros destinados a gestionar el retorno de migrantes, conocidos como “centros de retorno”. Según Dobrindt, Alemania impulsa desde hace tiempo esta iniciativa junto con varios Estados miembros del bloque.
Por su parte, el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, respaldó la necesidad de reforzar y ampliar las funciones de Frontex y defendió que la agencia pueda actuar con mayor rapidez y flexibilidad antes de que determinadas situaciones deriven en crisis.
Brunner consideró necesario aumentar el número de efectivos de la agencia y concederle una mayor participación en las operaciones de retorno.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso recientemente un nuevo marco europeo para responder a las crisis migratorias, una iniciativa que Dobrindt recibió favorablemente al considerar que la UE necesita un nuevo mecanismo común para gestionar este tipo de situaciones.
Frontex, creada en 2004 y con sede en Varsovia, presta apoyo a los Estados miembros de la Unión Europea y a los países asociados al espacio Schengen en la gestión de las fronteras exteriores y la lucha contra la migración irregular. Entre sus funciones figura también el respaldo a las operaciones de retorno de personas que no tienen derecho legal a permanecer en territorio comunitario.
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